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sábado, 16 de julio de 2011

"Todo lo que no es amor, es miedo" - entrevista a Srta. Carolina

Carolina Pacheco es quien le pone el cuerpo, con pinceladas de poesía y profundidad femenina, a un proyecto musical intimista y renovador como es Srta. Carolina. Alrededor de los dieciséis años recibió de sus padres, dos laburantes de ley, un regalo que la marcará en vistas de los sucesos futuros.
Bolo de Manteiga (1999) banda de punk rock melódico, es el primer paso de su camino musical. El rumbo propio y definitivo, ese que no admite vuelta atrás, ni garantías tuvo lugar en 2005 cuando tras haber realizado tres EPs independientes llegó la presentación de un acústico realizado en octubre de ese año. Su primer disco Florecida (2007) contó con la participación de Gabo Ferro y Marcelo Lupis. Y en Corriente (2009) ahondando en esa veta que provoca sensaciones nos regala canciones frescas. 
Por Silvia Tapia Zemko.-

¿Qué cosas te motorizan para escribir?
No puedo distinguirlas, simplemente me cae ese sentimiento de “eso lo tengo que anotar”, o si estoy con la guitarra “uh, eso estuvo bueno…y qué tal si sigo así y asá?”…tipo prueba y error. Nace de una chispa, pero no sé cómo se genera.

¿Cuál de tus canciones es tu preferida? ¿Y por qué?
Eso fluctúa casi todos los días, o cada vez que me pongo a ensayar o probar cosas. Creo que hoy por hoy mis favoritas son dos canciones del disco que estoy grabando: "Manas" y "La Foto". ¡Ya van a ver! Y de las ya editadas…mmm Tengo mi favorita del vivo sola, del vivo con otra guitarra, del vivo con el percusionista, del vivo eléctrico… favorita de escuchar en casa, favorita de cantar o favorita de tocar en la guitarra. Y todas esas, ¡también fluctúan!

¿Cómo fue cantar en un penal ¿qué recordás de la experiencia?
Fue hace bastante ya, fue muy fuerte y muy gratificante. La energía al entrar fue intimidante, una vez ahí, lo intimidante fue la sensación de que no tenía nada más que mis canciones para darles a estas mujeres encerradas, necesitadas de tantas otras cosas. Agradezco a Yo No Fui (proyecto sin fines de lucro que trabaja en proyectos artísticos y productivos en los penales de mujeres de Ezeiza y, afuera, con las mujeres que salen en libertad) haberme llevado ahí y a Paula Maffia haberme puesto en contacto con esa Asociación Civil y además haberme acompañado en la experiencia.

¿A qué “lugar”pretendés llegar con tu música?
No sé, no lo pienso, sí sé que me gusta cuando hacen eco en otro mis canciones, que otro puede sentir lo mismo que siento yo, por ejemplo. O que las canciones encuentran nuevas interpretaciones. Si generan algo en alguien, está bueno.

¿Como pensás un disco?
¡Es una pregunta muy amplia! Hay una etapa que no se piensa tanto, y después, cuando empezamos a pensar tratamos tanto Ale (Pugliese) como productor, como yo, que fluya y sea lo más intuido posible. Que tenga coherencia (el orden, el sonido, el concepto) pero también que tenga esa esencia, lo más parecida, a cuando a mí me surge cada canción de la nada. O sea, algo de eso más silvestre o el “bruto” de la canción, que no esté tan manoseada la idea, que no se desdibuje.

¿Cuándo sufrís de invisibilidad como decís en “Son Ardillas”?
Uhm, en esa canción en particular uso esa palabra para decir que creía que estaba entera y definida, pero de golpe sentía que me desdibujaba. Creo que en mi vida, y las cosas que hago, voy logrando la visibilidad que quiero, o necesito. Hay muchos grupos y opiniones que están invisibilizados, verdades, o cosas que han pasado en este país, pero no es casual, los medios los invisibilizan porque hay mucha gente que tampoco le interesa mirar. Entonces, para cerrar, creo que estoy en un lugar suficientemente visible, a pesar de todo, y que si vamos a profundizar en la palabra invisibilidad, elijo cederla a la gente o causas que la necesita más que yo.

¿En qué proyectos estás trabajando?

Ahora estoy grabando mi tercer disco, sin prisa ni pausas. Sigo tocando pero un poco menos que lo usual para mí. También estoy tocando bastante en vivo en estos días como corista de Miss Bolivia, que me hace muy feliz y me muestra cosas que de otra forma no las hubiera explorado.


Si tuvieras que recomendar un disco (tuyo o ajeno) ¿Cuál sería y por qué?
Uh, jodido! Tengo y me gustan muchos, si es alguien que entiende inglés le recomendaría Little Earthquakes de Tori Amos. Habla de la mujer desde un lugar único, el que quiere puede verlo, y el que no, simplemente se va a encontrar con canciones increíbles y una voz y piano sublimes (grandes músicos en esa banda, también, grandes arreglos). Si es en español, hoy recomendaría algo que está sobre mi pc ahora, Canciones que un hombre no debería cantar, de Gabo Ferro. También tiene que ver con género, pero no únicamente. Habla del amor, de las palabras, juega mucho con el escucha, tocando cuerdas sensibles del ser humano. A mi gusto, es divertido, profundo, las canciones son perfectas.

Una frase...
Todo lo que no es amor, es miedo.

Y como para esta inquieta y exquisita artista cantar en vivo es algo orgánico, justamente algo que late. Les proponemos no dejar de presenciar alguna de sus actuaciones. Sin ir más lejos Srta. Carolina se presenta el domingo 24 de julio en Casa Yatay (casayatay@hotmail.com) emprendimiento autogestionado que le abre sus puertas no solo a nuevas propuestas sino a todos aquellos, que con solo una colaboración, pueden disfrutar de las actividades de excelencia que programan.
 Secuencia Inicial.-



Bellos domingos invernales en la Casita!!

17 de Julio
El Castillo Vagabundo
acústico: Julieta Rimoldi + Lucas Giotta

24 de Julio
Mary & Max
acústico: Señorita Carolina
Si van a ir no se olviden de reservar los lugares.
mandanos un mail o llamanos para hacerte la reserva
casayatay@hotmail.com
4981.7828

Casa Yatay
http://casayatay.wordpress.com

jueves, 14 de julio de 2011

SU CANCIÓN DE LIBERTAD - entrevista a Florencia Ruiz

Florencia Ruiz es una compositora, cantante y guitarrista virtuosa que con su obra ha ido ganando trascendencia, de a poco, tanto en nuestro medio como en el exterior, en donde sus discos son editados y apreciados. Nacida en Haedo, estudió el profesorado de guitarra (en el Conservatorio de Morón), además de bandoneón y composición, antes de comenzar a desempeñarse como docente en escuelas y jardines de infantes de la provincia de Buenos Aires y luego en Capital. A pesar de haber tardado en decidirse a dar a conocer su labor musical, ya en sus primeros discos (grabados en forma casera) Florencia desarrolla una labor musical interesantísima, con canciones sutiles e imaginativas. La voz de Ruiz es dulce pero intensa y llama la atención porque, quizás, en ningún momento se propone hacerlo… Es una voz que se hace amiga del oyente, invitándolo a quedarse en un mundo musical personal, único y soñado. Todo eso se refleja también aquí, en esta nota, donde Florencia repasó su trayectoria, sus deseos, intuiciones, iluminaciones, gustos y una particular visión de la música y el arte en general.
Por Emiliano Acevedo.-

UN MUNDO QUE DESCUBRÍ…
¿Qué música escuchabas de chica?
De chica escuchaba lo mismo que escucho ahora. Tango (porque en mi casa eran todos tangueros), Charly García, rock nacional… Igual, yo no he escuchado mucha música. Es mucha más la música que he estudiado que la que he escuchado. Ahora mismo, nunca me bajé un disco de Internet, ni sé como se hace… A mí nunca me atrajo la música en ingles. Del rock nacional, me gusta todo lo que hizo Charly, en especial su trabajo solista. La música de mi vida es la que hizo ese chabón, no hay otra cosa… Spinetta es un genio sobrenatural, pero no tengo una relación tan afectiva con él, ¿viste? Porque lo suyo me llegó más de grande, recién cuando tenía 20 años; no como me pasó con Charly, a quien escucho desde siempre. Ya cuando tenía 6 o 7 años yo cantaba sus temas. Me acuerdo de que iba a primer grado y cantaba con mi hermano “Superhéroes”. Eso es algo que mi corazón y mi mente no puede olvidar.

¿A que edad entraste al conservatorio?
Siempre quise tocar. Aunque ya tocaba, tener un profesor era casi una ilusión para mí. Apenas comencé a tocar la guitarra ya componía cosas. El conservatorio era lo más accesible porque es educación publica y no hay dinero de por medio. Entonces, cuando fui adolescente, lo empecé en Morón.

¿Cuándo empezste a dar clases de música?
Siempre me interesó la docencia, tengo vocación para eso. Se dio en forma natural, en el momento en que accedí al porcentaje de materias requerido para poder empezar a trabajar. En verdad, estoy agradecida de sólo haber tenido que trabajar de eso porque es una linda labor, es un trabajo muy amoroso. Al principio, comencé trabajando de maestra rural, en un colegio de Virrey del Pino.

¿Seguís dando clases de música en colegios?
No, ahora trabajo en un jardín de infantes, acá en Capital.

¿Cómo hacés para combinar tu labor docente con la musical?
El tema de las giras es un problema porque ahora estoy trabajando para el Gobierno de la Ciudad y ahí no admiten que hagas esas cosas. No conciben, ni quieren, que un docente se vaya de gira. Quieren que no se mueva del aula. Es un tema bastante complejo… Ya se me complicó mucho el ir a Japón de gira, en mayo. Sin embargo, para mí, la educación pública es un derecho y por eso trabajo en ella con todo mi corazón porque creo profundamente que el cambio se hace desde ahí. No me interesa hacer canciones de protesta, por eso voy a la escuela y hago mi laburo que es lo mejor que puedo hacer…

¿Cuánto duró esta última gira que hiciste por Japón?
Un mes. Estuve presentando mi último disco (Luz de la Noche, 2011). Fue una gira muy linda, casi un puntapié de presentación para mi nuevo material, incluso antes de hacerlo en Argentina.

EN PERSONA
¿Cómo organizas la grabación de cada una de tus producciones?
Cada disco se da en forma distinta. Este último fue totalmente particular porque tuvo un productor, Carlos Villavicencio, quien trabajó en forma conjunta conmigo. Yo siempre fui fan de su música y me dio mucho placer poder hacerlo. Villavicencio fue el encargado de convocar a todos los músicos que me acompañaron.

En el ultimo Festival Ciudad Emergente tocaste junto al Mono Fontana, ¿cómo lo contactaste?
Eso se dio por otro lado. Conocí al Mono, en forma personal, a través de amigos en común. Yo lo admiraba mucho, porque escucho su música desde hace años. A él le gustó mucho mi disco y me tiró muy buena onda. Justo cuando me invitaron de la organización del festival para que tocara ahí, le mandé un mail (desde Japón) al Mono, preguntándole si quería tocar conmigo, que lo invitaba. Él me dijo que sí, que si tenía tiempo no había problemas. Por suerte, me pudo acompañar y la verdad que fue un concierto muy lindo. Me dio mucha alegría poder tocar con él porque es un referente de aquellos. Es un tipo brillante. Ojalá que se repita y podamos seguir tocando juntos.

¿Tus discos son autogestionados?
Este último no, es una producción compartida con productores del exterior. Incluso, ahora el disco salió en Nueva York. Es algo bastante bizarro… (risas)

¿Cómo llegaste a grabar tu primer disco?
En el '99, me encontré, de casualidad (en una farmacia), con un viejo amigo de mi barrio. Él me contó que se había comprado una grabadora de CD, algo re de avanzada para la época; y me propuso grabar un par de temas míos. Y así fue… Grabamos mis temas, es ese verano, en un par de semanas, con una tecnología mínima. Ni te quiero contar… Para que te des una idea: lo grabamos usando un par de auriculares de walkman rotos, que tenían un solo auricular disponible para escuchar… Pero, igual, fue un trabajo que hicimos con muchísimo amor. Fue una experiencia muy grossa. Tardé mucho tiempo para hacer el segundo disco porque me recibí en el medio y -como tenía que laburar y estudiar mucho- se me complicó bastante todo. Todas las canciones que quedaron en el medio (en el período entre mi primer disco y la grabación del segundo) se perdieron. Recién en el año 2003 pude grabar mi segundo disco. Cuando lo terminé, alguien colgó una canción mía en Internet y ahí me llegó la propuesta para empezar a venderlo en Japón. Así empecé a vender mis dos discos (en CDR), los copiaba y los distribuía; era un trabajo re artesanal. Ni siquiera tenia PC en esa época, recién tuve mi primera máquina en 2005. Gracias a la venta del disco en Japón, edite Cuerpo (mi segundo disco) acá en Argentina y luego también fue editado allá en Japón y gracias a eso pude comprar una placa de sonido, una consolita, un micrófono… Me equipé y así grabé mi tercer disco, Correr, en mi casa. Lo grabé yo misma. Un delirio que espero no tener que volver a repetir… (risas)

¿Grabaste este tercer disco en tu casa por una cuestión económica?

Un poco sí, pero también lo hice así porque yo quería aprender. Aprender a grabar y ver como se editaba un disco, ver como se hacía… Fue un delirio total, igual creo que es un álbum que está bueno.


¿Cómo llegas a grabar el disco Ese Impulso Superior, a dúo con Ariel Minimal?
Yo admiro mucho a Ariel, lo considero un verdadero referente. Nos empezamos a juntar, una vez por semana, en (los estudios) TNT; a ver que salía. Y después nos propusimos, cada semana, a trabajar un tema. Hicimos algunos temas directamente ahí y otros ya los traíamos compuestos desde nuestras casas. Nos juntábamos en el estudio, a disfrutar de la música, y de la compañía, porque siempre venían varios amigos a visitarnos.

UNA PLUMA JUGANDO CON EL SONIDO Y LA LUZ
¿Cómo fue componer música para exposiciones, para muestras de arte?
Las veces que lo hice fue bastante interesante porque ahí la música tiene que ser parte de una obra global, de un todo, tiene que completar una parte, dar cuenta de un sentido al que la obra plástica no accede, un lugar en donde (por el contrario) la música tiene un acceso directo por medio del sonido. Aunque ahora estoy bastante alejada de eso me encantaría volver a hacerlo…

¿Qué otras artes te interesan aparte de la música?
La literatura. Me gusta mucho leer, siempre estoy leyendo algo. Cuando era chica era re fanática de la literatura rusa y me leí como 100 libros de autores rusos. Desde hace un par de años me empecé a copar con la literatura japonesa. La literatura que leo ahora, si no es japonesa, es contemporánea. Leí cosas de Martin Amis, también leí muchos autores argentinos. Me nutre mucho el leer, más que escuchar música.

¿La lectura te inspiró a la hora de componer tus canciones?
Sí, en mis primeros discos hay varias canciones que remiten a libros. Centro, Cuerpo y Correr es una trilogía y en cada uno de esos discos yo trabajo un tema que está relacionado con un libro. Por ejemplo, en Centro hay una canción en la que menciono palabras de dos cuentos rusos: “Dos Hermanos” y “Una Apuesta”, uno de Tolstoi y el otro de Checov. En mi segundo disco, Cuerpo, hablo de “Crimen y Castigo” (de Dostoievski) en un tema que se llama “Siberia”, y en el tercero nuevamente abordo a Tolstoi. En ese sentido, mi música siempre estuvo tamizada y filtrada por mi interés en la literatura.

¿Cuáles son tus proyectos actuales?
Empezar a presentar en vivo mi nuevo disco y ver también como puedo acompañar su lanzamiento en otros países. Este es un álbum en el que tocan 27 músicos, por eso hay que trabajar mucho para presentarlo. No se pueden armar los temas así nomás, hay que ponerle mucho esfuerzo y dedicación. Me gustaría que tenga mayor acceso al público porque creo que, luego de tantos años de trabajo, tanto esfuerzo, dedicación y amor; el disco necesita ser escuchado, llegar a la mayor cantidad de oídos posibles. Eso nos permitiría llegar a la grabación del próximo álbum posicionados desde otro lugar. A veces, tener que pensar como se hace para conseguir el dinero para financiar un nuevo disco es un drama. Si con tu disco anterior, conseguís cierta repercusión eso te da más argumentos a la hora de conseguir inversores o productores. Yo creo que sí, que este disco tiene que colaborar en eso.

Tu primer instrumento, antes de la guitarra, fue el bandoneón, ¿lo seguís tocando?
No, pero voy a volver. Necesito tiempo para eso. En su momento, lo dejé por falta de tiempo. Yo hice la carrera de bandoneón en el conservatorio, en simultáneo con guitarra; pero por falta de tiempo me concentré en terminar mi especialización en guitarra.

Hablando del bandoneón, ¿nunca fantaseaste con hacer un disco de tango?
No. Pero me sé muchos tangos, canto alguno, me gusta escucharlos. Me gusta cantar tangos, la paso bien haciéndolo, me sé todos los yeites… Siempre molesto diciendo que cuando tenga 50 años me voy a dedicar a ser cantante de tangos y nada más…
Secuencia Inicial.-

miércoles, 6 de julio de 2011

PABLO DACAL - EL PROGRESO

Ya sin estar al frente de su Orquesta de Salon, Pablo Dacal continua manteniendo la postura de crooner intimista, en su nuevo trabajo El Progreso integrado por diez canciones y producido por Ezequiel Cutaia, sigue confirmando por qué es uno de los mejores cantautores de su generación, sus letras son historias ciudadanas, son reflejos de un espíritu inquieto en constante búsqueda de melodías tanto en el terreno pop como en el tango o la psicodélia.

Tras la buena repercusión que tuvo La era del sonido (2008) su anterior trabajo, las expectativas para este nuevo disco estaban en alza, ya varios de estos temas Dacal los venía testeando en vivo en diferentes presentaciones como “La Balada para un Hombre Alto”.

“No me importa creer lo escrito en los diarios” reza la letra de “Desorientado” de la pluma creativa de la poeta colombiana Talata Rodriguez y sirve de puntapié inicial, para este nuevo trabajo, toda una declaración de época. “Intenso Momento Creativo” es una balada donde el autor se pregunta "¿Quién oirá lo que cantamos hoy?" Con una coda digna de Syd Barret. La primera de varias colaboración es la de Fito Paez en voz, piano Rhodes y Moog para la Beatle “Lo Que esta Sonando” bien al estilo Penny Lane, lo mas pop del álbum. El periodista Pipo Lernoud participa en la letra de “Nada en la TV” y Palo Pandolfo le imprime su inconfundible garganta a “Nazarena”, el aroma a tango llega con “Mi Voz” con bandoneón y percusiones a cargo de Fernando Samalea, el resto de los temas son de la pluma de Dacal quien siempre se caracterizó por hacer un excelente uso de la ironía entrelazando historias de amores y romances delirantes o tragicómicos.

El Progreso es el tercer disco solista de Pablo Dacal y fiel al título es su trabajo mas maduro del cantautor, siempre con un dejo melancólico y onírico. Pablo Dacal se ha transformado en uno de los músicos jóvenes mas talentosos y creativos a la hora de tejer melodías con letras, como Lisandro Aristimuño y Florencia Ruiz son el presente y el futuro de los cantautores argentinos.
Lean Ruano.-

PETER FRAMPTON - THANK YOU MR. CHURCHILL (2010)

A esta altura queda poco que agregar acerca de Peter Frampton. Formidable guitarrista y buen compositor de canciones, su carrera quedó ligada a un periodo súper exitoso de repercusión masiva, a partir de la edición de una serie de discos muy buenos en la segunda mitad de los '70 (Frampton, Comes Alive! y I´m in You, editados entre 1975 y 1977.) Luego su trayectoria musical se volvería bastante irregular y, a pesar de la edición de algún disco relevante (como Peter Frampton en 1994) su figura (y buen porte) se terminaría perdiendo casi en el anonimato, condenado a ser uno más de aquellos artistas que solo pueden dedicarse a dar conciertos nostálgicos. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, Frampton retomó la buena senda; primero editando un disco muy interesante en 2003 (Now) y luego un álbum instrumental (Fingertips, 2006) que incluso ganó un Grammy. 
Y ahora lo tenemos de vuelta con su última producción, editada en 2010, Thank You Mr. Churchill; un disco que mezcla el pasado y presente de este gran artista. La idea del disco es ambiciosa, ya que, a la manera de los viejos álbumes conceptuales, Frampton (como buen hijo de la posguerra) compone una colección de canciones que tratan de contar su historia personal desde la Segunda Guerra Mundial hasta el presente. A partir de este concepto un tanto ambiguo, Frampton elabora una producción que conjuga momentos lujosos de un muy buen rock mezclados con el pop, el blues y un par de segmentos instrumentales que parecen verdaderas zapadas. 

El disco arranca con “Thank You Mr. Churchill”, un gran tema en donde nos reencontramos con el Frampton guitarrero de antaño, poniendo filosos solos, en una canción de buen desarrollo melódico. El siguiente corte es “Solution”, potente tema con vocación de hit, vocalizaciones ecualizadas y un solo de guitarra que pone los pelos de punta (a pesar de que los de Peter hace rato que se volaron…) “Road to the Sun” es una excelente canción que conjuga dinamismo y seducción. Sin dudas, uno de los puntos más altos del disco. “I'm Due a You” es un tema pop simple, más en la onda FM (en una radio como Aspen encajaría bárbaro…). Lo sigue “Vaudeville Nanna and the Banjolele”, una canción que empieza suave y gana intensidad sobre el final. Por el contrario, “Asleep at the Wheel” no es tan sutil ya que conjuga, de buen manera, potencia y una gran elaboración roquera. La “Suite Liberté” (como su nombre lo dice) es una hermosa composición instrumental en forma de suite que conjuga dos momentos (o movimientos) musicales bien variados y disímiles: el primero de sabor antiguo y clásico (elaborado con solos de guitarra eléctrica y acústica, en ese orden) que desembocan en un segundo momento de soberbia inspiración blusera en la eléctrica. “Restraint” es otra historia, una canción acústica que recuerda las viejas composiciones de Frampton en Humble Pie (banda leyenda que Peter formó junto al malogrado Steve Marriott, a principios de los ´70). “I Want It Back” es un tema pantanoso, casi de tono grounge, que tranquilamente podría haber sido compuesto por Neil Young. A lo largo de su carrera, Frampton ha declarado en reiteradas oportunidades su admiración y amor por el catalogo y artistas de la Tamla/Motown (en especial Steve Wonder); esa pasión se nota en “Invisible Man”, una deliciosa composición original de Frampton con un sonido bien “Motown”. El álbum concluye con la delicada y hermosísima “Black Ice”, una melancólica canción que pone la piel de gallina, en especial cuando Frampton se despide a través de sutiles y encantadores pinceladas melódicas elaboradas con su slide guitar. 
En resumen: Thank You Mr. Churchill es el disco ideal para reencontrarse con un soberbio instrumentista y compositor que se da el lujo de realizar aquí (aunque usted no lo crea) uno de los mejores discos de toda su trayectoria…
Emiliano Acevedo.-