
Esta singular artista se llamaba como la capital del Tíbet. El nombre de Lhasa se le ocurrió a su madre cuando la pequeña había cumplido ya cinco meses mientras leía el “Libro tibetano de la vida y la muerte”.
Cada una de sus canciones transmiten diferentes sensaciones. Sus composiciones se las pueden escuchar en películas de John Sayles como “La casa de los Babys”, el documental de Madonna o la serie “Los soprano” y suenan a chanson francesa, folk norteamericano, blues, ranchera, etc.
Escribía frases como “tuve que quemarme pá llegar a tu lado” y contaba en sus conciertos la historia de su abuelo libanés, que se escondió en un barco con destino a Marsella para huir de un padre que no lo quería. En sus letras expresaba “me siento culpable porque tengo la costumbre” pero, aseguraba que tardo meses en comprender que se trataba de una fantástica explicación sobre la culpabilidad y como librarse de ella. Y Lhasa no quería sentirse culpable nunca más.
Diego Bochor.
No hay comentarios. :
Publicar un comentario