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viernes, 6 de abril de 2012

“CUANDO MURIÓ SANDRO, LO LLORÉ UNA SEMANA”, entrevista a Pablo Sbaraglia.

Cantante, tecladista, guitarrista, compositor y productor. Sin dudas, con Pablo Sbaraglia estamos en presencia de un artista multifacetico, un músico inquieto y con oficio que hace rato viene desarrollando una intesantisima carrera. Primero, formando parte de grupos legendarios de los ´80 y ´90 como Alphonso S´Entrega, Los Romeos o Man Ray, y luego como solista. Además, Sbaraglia conjuga la sensibilidad pop con una buena dosis de fuerza roquera en sus canciones, elaborando bellas melodías que se quedan instaladas en la mente, algo que pudimos apreciar en su exitoso disco de 2008 El Club de la Moneda de Plata. Justamente, ahora está grabando un nuevo álbum  –además, de estar a punto de editar un dvd-, y con esa excusa fuimos a buscarlo a su estudio para charlar sobre este inminente lanzamiento, y mucho más. Todo eso está en esta entrevista, en la que también dimos un vistazo por su carrera, historia profesional e influencias musicales. Un diálogo que empieza y termina –cual dialéctica circular- por su infancia y adolescencia, esos mágicos momentos en los que lo atraparon un sueño y un embrujo gitano...
Por Emiliano Acevedo.-

POR SIEMPRE, ANDAR

¿Cómo fueron tus inicios en la música? ¿Puede ser que se compraron una guitarra con tu hermano y te la terminaste quedando vos?
Sí, pero hay algo previo a eso y tiene que ver con un sueño. En él yo tocaba una guitarra eléctrica y fue tan real que, cuando me desperté, fui a buscarla; pero en realidad esa guitarra no existía. A partir de ahí, en no menos de 10 días, compramos una guitarra. Lo cierto es que yo no sabía ni tocar aún y cuando fuimos a Promúsica el vendedor nos ofreció varias para que las probáramos y yo decía: “No, no hace falta. Una Fender está bien” (risas) Todavía la tengo y la uso de vez en cuando.

Tu mamá tocaba el piano, ¿no?
Sí, estudió en el conservatorio, y siempre tocaba en casa. Mi padre escuchaba mucha música. En mi casa había un ambiente muy musical pero no mucho más que el de cualquier otra persona. No hubo una imposición. Mi afecto por la música, cuando era niño, estaba emparentado con la euforia o excitación que me podía generar escuchar ciertas cosas, principalmente Los Beatles. Y también con aquel sueño que recuerdo hasta el día de hoy. Y también marcado un poco por mi afinidad con las máquinas, las computadoras, la electrónica y los teclados.

¿Y cómo se da tu formación como músico?
Fui bastante autodidacta en algunas cuestiones pero con los instrumentos, no. Ahí recurrí a profesores. Hice piano clásico durante 5 años, y en paralelo estudié dirección orquestal. Lo que nunca estudié es guitarra.

¿Formaste bandas desde chico?
Sí, en el 2do año del secundario, con un gran amigo y socio que tuve empecé a componer canciones, y después se sumaron más chicos. Son cosas de las que no te das cuenta pero que empiezan a ocupar cada vez más espacio y tiempo de tu vida y tus días. Hasta que de repente se convierte en algo natural. Es lo que hacés. Era: dos veces por semana ir a piano, y otras dos veces por semana a ensayar. Entonces, muy pronto se convirtió en algo habitual. Después de los 16, 17 años empiezo a tocar con Alphonso S´ Entrega, y después con Man Ray. Es decir, en la edad en la que uno tiene que decidir una carrera yo ya tenía claro que quería hacer, y estaba bastante implementado.

Tus primeras cosas como musico también coincidieron con la vuelta de la Democracia, a mediados de los ´80, y con una multiplicación de bandas nacionales, el under...
Sí, desde el ´83´, ´84, y hasta el ´95, fue una época donde hubo mucha movida de rock. Había muchos espacios, ofertas de bandas y demanda del público.

¿Qué otros gustos musicales tenías además de Los Beatles?
Como público iba a ver a varios grupos. Recuerdo haber ido a ver a Soda Stereo, Charly García, Los Redondos y Fito Paez. Y dentro del panorama musical que podía escuchar en mi casa, nunca faltaron Queen, Led Zeppelín, Yes o Genesis.

¿Cuál es el nexo por el que llegás a Alphonso?
Para mí, esas son esas cosas que si tienen que pasar pasan y sino no. Llegué a esa banda por un amigo del colegio que conocía a Daniel Morano. Yo era chico en comparación con los otros integrantes de la banda. Y más allá que las cosas se tienen que dar también es importante no dejar pasar las oportunidades. Recuerdo que llamaba frecuentemente a Morano. Insistí mucho para estar ahí. Se podría decir que accioné para que se diera.    

Y tanto en Alphonso como luego en Los Romeos llegaste a ocupar un lugar importante como músico...
Sí, y tocando en Alphonso conocí a  Hilda (Lizarazu) y a Tito(Losavio) de Man Ray que estaban rearmando el grupo. 

¿Y por qué te vas de Los Romeos?
Me fui de todos los grupos a la vez. Visto a la distancia hasta parece ridículo. Pero yo tenía 23, 24 años y me había cansado de hacer ese estilo de música. Por eso decidí retirarme hasta encontrar de nuevo el tipo de música que quería hacer. Ahí me metí a dar clases de música, piano y computación en un colegio, durante un año y medio. Esta experiencia estuvo muy buena. Como venía sucediendo todo tan rápido, aquella etapa ame sirvió para pensar tranquilo de qué forma quería abordar la música. De ahí surgió el chiste que siempre decía que no volvería a participar en un grupo a menos que sean Los Redondos.

¿Y qué balance hacés de esos primeros grupos de tu carrera, después de tantos años?
Un balance super positivo porque además de haber sido la curva de aprendizaje más alta en aquel momento, me quedaron amigos para toda la vida.

ALL BY MYSELF

¿Por qué pensás que tardaste en desarrollarte como solista hasta encontrar esta  veta tan personal?
Eso fue así porque, después de dar clases, me empecé a enganchar con el trabajo de hacer cortinas para programas de television. Y casi sin darme cuenta llegué a trabajar sólo en eso. Lo cual terminaria siendo otro llamado de alerta. Estuve casi 5 años dedicándome a eso.

¿Qué hacías específicamente?
Cortinas de apertura y cierre de programas, musicas incidentales, sonidos. Una tarea que me dio una gran satisfacción económica, ya que me pude armar mi estudio, pero que tiene una alta exigencia porque hay que ponerse en la cabeza de un productor de televisión, que además no es músico, y que muchas veces te da una información contradictoria acerca de lo que quiere que suene.

Además, es un medio un tanto fagocitador del talento...
Sí, te puedo decir que es el único medio en el cual me he topado con gente que no me gustaría volver a ver nunca más. La cuestión jerárquica cuasi militar de Canal 13 o Telefe me desagradaba. No sé si sigue siendo así hoy por hoy pero en aquel momento sí. Igual, no todos eran así. Por ejemplo, de la gente de Promofilm, que era con los que más trabajaba, todavía sigo siendo amigo. Pero del resto me harté.

¿El viaje a España fue un antes y un después?
Así como me fui para el lado de la docencia para cortar un poco con el asunto de los grupos, la ida a España me sirvió para cortar con lo de la tele. Fui de visita y me tentó mucho ver la manera en la que algunos amigos, como (Fernando) Samalea o (Fernando) Lupano, vivían su día a día. Se pasaban el día tocando. Madrid es una ciudad chica, te conoces con todo el mundo. Y bueno, después de esa experiencia se me metió en la cabeza volver. Y así fue. Me sirvió como corte. Porque el hecho de moverse a un lugar nuevo, y ser una persona totalmente desconocida te da la chance de reinventarte. Y eso fue lo que intenté hacer. Y lo que terminé haciendo.

¿Y cómo es reinventarse como solista después de los 30 años? Porque pasa que tus canciones son muy autoreferenciales...
Sí, en general me sale escribir sobre las relaciones. Pero es algo que vengo haciendo desde siempre. Para mi solo hubo una diferencia de mote: primero, “en grupo”, y después “solista”. Porque en las bandas yo escribía canciones también.

HASTA VERTE BAILAR

¿Qué te inspira a la hora de componer o cómo lo organizas? 
En general, surge un embrión con una melodía y alguna palabra. Si no están las dos cosas, aunque sea en una expresión mínima, no arranco. Es como que necesito un primer chispazo que me motive a seguir. Es decir, me siento a laburar largamente sobre algo cuando tengo una melodía y una frase, verso, o palabra.

¿Esa palabra de dónde puede venir?
Me ha pasado terminar de entender letras varios meses después. Creo que allí trabajan el inconsciente, el subconsciente y el estado de ánimo juntos. Lo que nunca puede faltar es la emoción. Es decir, me tiene que generar algo el cantar esa canción. Hay muchas bandas buenísimas que me generan admiración y sorpresa desde lo intelectual pero no me despiertan ninguna emoción. Y eso es lo que trato de evitar en mis canciones porque, en definitiva, es lo que no me gusta oír.

También en muchas de tus canciones hay una especie de vestigio beatle que hace que, por ejemplo, una historia acerca de una ruptura amorosa sea cantada y dicha casi alegremente. Es decir, sin un hondo dramatismo...
Sí, puede ser. Me gustan los contrastes alguna que otra vez. Justamente, en el disco nuevo en el que estamos trabajando, hay una canción que se llama “Tango”, que habla, concretamente, de una ruptura y la canción no es triste para nada. 

¿Cómo pensás las canciones que van a estar incluidas en un disco? ¿Componés varias y después seleccionás las que vas a grabar, o te planteás un concepto que va abarcando todo?
Es un proceso cuasi biológico. Después de haber hecho un disco pasa un tiempo, uno lo presenta, lo toca y en algún momento empieza a surgir la necesidad de hacer otro. Y eso, en mí, se manifiesta planteándome que tipo de disco quiero hacer, dónde voy a ir conceptualmente, qué tipo de sonoridad debería tener. Y a partir de ahí empiezo a delinear las canciones, a agarrar esas “ideitas” sueltas y componer para ese nuevo disco. Así, durante dos o tres meses, me siento a hacer eso, sin distracciones. Y lo que siempre termina pasando es que antes de ponerme a grabar aparecen las últimas dos canciones que completan la unidad. Así me pasó con la canción “El Club de la Moneda de Plata”, que fue una de las últimas que compuse y le terminó dando el nombre al disco; y también con este que estamos grabando. La última canción que compuse para este nuevo disco es la que cerró el concepto y también es la que le va a dar el título.

¿Y también tenés pensado sacar un dvd?
Sí, ya está grabado y va a salir junto con este disco que empezamos a grabar a principios de marzo. La idea es que para mediados de mayo ya esté en la calle.

¿Qué opinás de lo acotado que está el mercado discográfico?
Eso es algo con lo que no puedo lidiar y, la verdad, no me importa. Yo necesito hacer canciones, discos y los hago e intento, naturalmente, que eso llegue cada vez a más gente. Porque una de las satisfacciones más lindas que uno tiene es cuando alguien que no conocés te dice: “Tu disco suena en mi casa”. Si se lo bajan de Internet gratis, o se lo compran en una disquería, la verdad, no es lo mi tema.  

¿Tu producción va a ser independiente o tenés contrato con una compañía?
Es independiente pero a través de DBN discos, y trabajo con ellos porque uno de sus socios-dueño es mi amigo Ramiro con quien me llevo muy bien. El me aporta un montón a mi trabajo, me divierte, es muy directo. Por eso me gusta estar haciendo equipo con él y no estar haciéndolo con ninguno de los otros, que también conozco, y con los que no quisiera cruzarme.

Hablando con otros músicos siempre surge esta cuestión de ciertos manejos extraños en cuestiones discograficas...
Son todos corruptos. Las cosas como son. Lo único que quieren es mayor cantidad de dinero. Es una cuestión de simple codicia porque ya tienen suficiente plata como para vivir hasta el día que se mueran. Entre ellos y los funcionarios de Carlos Saúl no hay diferencia.

Igual, creo que lo tuyo va más allá de la manija o promoción que te pudiera dar una compañía , porque la repercusión de tus discos, podría decirse, se da debido al boca a boca...
Sí, y lo noto mucho sobre todo en el último par de años. La movida se da por curiosidad. Tal vez, a través del público del Indio que me viene a ver, le gusta y trae a otros. Sería fenomenal tener temas sonando en las radios pero bueno, si eso no se da yo sigo mi camino.

DE MITOS Y LEYENDAS

¿Cómo es tocar junto al Indio Solari, más allá del mito que rodea a su figura?
Es un trabajo que disfruto mucho. Bueno, es una manera de decir, “trabajo”. Trabajar es hombrear bolsas en el puerto. El Indio es una persona muy atractiva e inteligente, y que tiene observaciones agudas. A su vez, es muy gracioso. Es una persona con la que podrías estar horas charlando fluidamente.

¿Te hace comentarios de tus trabajos?   
Sí, y, en general, siempre han sido elogiosos. Lo que más le gusta a él es que yo no voy por el carril de lo que se puede escuchar habitualmente, que en mis discos hay cuerdas, que hay otros instrumentos; como el bandoneón, por ejemplo.

¿Hay alguna canción que te hubiese gustado escribir?
Miles. Odio a mucha gente por ser más talentosa que yo (risas). Es difícil elegir una. No sé si es una canción que me hubiese gustado escribir a mí, pero siempre recuerdo una anécdota que me llamó la atención: Cuando Lennon cuenta, un poco, como era su relación de amistad y conflictos con McCartney. Porque si tu socio viene y trae una canción como “Helter Skelter” le perdonás todo. Me acuerdo de esta canción por lo que significa como ruptura. Es prácticamente la primer canción heavy metal, o punk, que existió. Esto tiene relación con lo que dijo Charly en una entrevista que le hizo Felipe Pigna hace poco. El vanguardista siempre está solo. O hacés música para conformar o, según Charly, estás en una búsqueda más interesante pero que quizá te conmine a la incomprensión. Me identifico mucho con eso. Pienso en Helter Skelter pero más por el simbolismo de romper las reglas que conlleva que por la canción en sí misma.

Y tu canción “A PropósitoDe Schmidt”, incluida en El Club,  es por el personaje de Jack Nicholson de la película Las confesiones del Sr. Schmidt? 
Sí, es por esa película. Estaba en Madrid y fuimos a ver esa película con unos amigos, en una noche muy fría. Yo no estaba muy bien y esa película terminó de tirarme por el barranco. La canción no habla de la película sino del estado de apatía en el que ella me dejó. Por dos o tres días no me importó nada. No es bueno ese estado pero me sirvió para escribir esa canción.

¿Cómo fue grabar ese disco casi solo?
Fue un poco estresante porque no tenés otro punto de vista, no hay devolución. Entonces todo es posible. Y no puede ser que cualquier posibilidad sea válida porque sino no terminas nada. Es una manera a la que estoy muy acostumbrado y por más que sea ardua soy capaz de llevarla adelante. Igual, ahora no lo estoy haciendo así. En este nuevo disco incluí otras miradas para enriquecerlo. Porque mezclar otros ingredientes hará que lo que se termine cocinando tenga otro sabor.

El tema que hiciste con el Indio (“Nada! (Zipo Rock)”), lo hicieron juntos o le mandaste al música y él puso la voz?
No, ese tema lo compuse un poco antes de conocerlo y ya me imaginaba una parte cantada por él. Pero quedó ahí. Vuelvo a Argentina, lo conozco y cuando empiezo a grabar El Club (de la Moneda de Plata) le muestro el boceto del disco y me hace una devolución bastante favorable. Ahí le cuento lo que había imaginado y le pregunto si se copaba y me dijo que sí. Grabamos durante toda una tarde en su estudio. El crudo de esas tomas está lleno de risas. Fue una tarde muy linda.

El título El Club de la Moneda de Plata ¿a qué se refiería?
El club es un elemento aglutinante, un ámbito propicio para que determinado tipo de gente se junte, y esa gente que se junta es la que en algún momento tomó lo más valioso que tenía, simbolizado en la moneda de plata, y lo puso en riesgo para jugarse por algo mejor o conseguir algo, independientemente del resultado. Son los que se jugaron.  Está también vinculado con mi partida de España, con haber dejado grandes amigos. En este club los vínculos se mantienen más allá del contacto físico.

NO DETENER MAS LA MARCHA

¿Cómo va a ser tu nuevo disco?
Compongo todo yo, salvo una canción que hizo Lorena Mayol, alguien a quien yo produzco habitualmente, y que cuando me mostró su cd se la robé (risas). Conceptualmente, quizá es un disco más directo y roquero. Musicalmente, tiene más unidad que nunca y es bastante eléctrico. Quiero usar pocos elementos pero que cada uno tenga mucha razón de ser y no poner nada que haya que percibir con mucho detalle. El título será “El Increíble Magnetismo del Gran Hotel Glamour Shuffle”  y habla un poco de lo tentador que resulta para nosotros, los perejiles, pertenecer al mainstream. No termino de entender ese  concepto de “los mediáticos”, ni en qué veta resuena eso para que haya tenido tanta cabida entre la gente. Este, el del disco, es un hotel medio misterioso al que uno se siente atraído pero del que no sale indemne. Entrar ahí tiene consecuencias. 

¿Qué te gusta escuchar ahora?
Los White Rabbit, Spoon, grupos nuevos que están metidos en una nueva búsqueda musical, y cosas que siguen estando vigentes como Elvis Costello. 

¿Y de rock nacional?
La verdad que escucho poco y nada. No estoy muy al tanto. Salvo lo que hacen mis amigos. Por otro lado, en lo poco que “picoteé” no veo una propuesta distinta.

¿Cómo es tu labor como productor?
Por lo general, los artistas me contactan y a partir de ahí, los escucho e intento ir a verlos en vivo. Y lo primero que tiene que suceder son dos cosas: que la música me guste y que yo me sienta capaz de poder reinterpretarla y aportarle algo. He recibido material con el que ni siquiera empecé a trabajar. Porque se tiene que dar esta condición musical pero también otra a nivel humano porque vas a convivir por dos o tres meses con gente con la que si no te llevás medianamente bien tampoco vas a llegar a buen puerto. Es imposible dividir la personalidad de lo que uno hace, ya sea cómo uno toca, o juega al fútbol.

RESCATE EMOTIVO

¿Cómo te afectó la muerte de Spinetta? ¿Lo escuchabas habitualmente?
En realidad, no escuchaba tanto su música, pero me encantaba escucharlo en reportajes por su manera de expresarse. Casualmente, hace poco, hablando sobre el tema, le decía a un amigo mío que cuando murieron Lennon, Freddie Mercury, o mismo Sandro, a mí me afectaron un montón sus muertes, pero con Spinetta es como que todavía no caigo. Tengo la sensación de que fue una pesadilla. Es una gran pérdida. Sobre todo por que fue una persona que se reinventó todo el tiempo y estaba a la búsqueda de unos niveles de sofisticacion impresionantes en sus liricas. No le daba lo mismo una palabra que la otra.

¿Por qué te afectó tanto la muerte de Sandro?
Porque era un ídolo. Lo empecé a escuchar en casa, de adolescente. Dentro de otro estilo, otro género y desde otra vertiente, Sandro me parece también un gran creador, y un gran artista. Fue un tipo que supo vibrar en sintonía con masas. Cosa que no es fácil. Además, sus espectáculos eran buenísimos. Lo fui a ver miles de veces. No solo era un gran interprete sino que era co-autor de muchisimos temas que se volvieron clasicos de nuestra musica popular. Ese era el elemento que lo distinguía. Aunque para un rockero el género que hacía queda lejos, yo considero que también tenía unas letras maravillosas. Lo que pasa con Sandro es que transmitía emoción y por eso me gusta. El tipo me emocionaba y sí, lo lloré una semana.
Secuencia Inicial.-    

BARRY ADAMSON - I WILL SET YOU FREE (2012)

El ex bajista de Nick Cave and the Bad Seeds y miembro fundador de los post punk Magazine nos trae su nuevo trabajo en estudio. Ya han pasado cuatro años de la edición del magnífico Back To The Cat, la música del mancuniano siempre se caracterizó por tener influencias soul, r&b y aromas jazzy pero, nunca puede evitar sonar oscuro y enigmático.
“Get Your Mind Right” es el primer tema del álbum y arranca con un poderoso sonido de bajo bien machacante que se va transformando en una excelente canción de soul rock con solo de órgano Hammond incluido,  “Black Holes in My Brain” ligero r&b moderno guiado por un piano juguetón y un sensual sonido de saxo, pero Adamson también muestra sus credenciales de compositor pop y nos deslumbra con “Turnaround” un verdadero temazo, es un claro ejemplo de la habilidad que posee este músico para sumergirse en diferentes géneros y quedar bien parado. “The Power of Suggestion” retoma la senda soul  pero en este caso con una melodía mas soleada y relajada a la cual se le pega “Destination” que sería como la otra cara de la moneda guitarras distorsionadas, poderosa base de bajo y batería nos muestra su costado mas punk rock.

Este nuevo trabajo de Barry Adamson tiene ingredientes de todas sus influencias y es de sus obras mas eclécticas  la segunda parte del disco arranca con “The Tigger City Blues” con misteriosos sonidos de teclados, guitarras filosas, disparos y teléfonos  que se escuchan a mitad del tema transforman a esta canción en la mas cinematográfica del disco. No olvidemos que el bueno de Barry ha sabido colaborar en diferentes bandas de sonido a lo largo de toda su carrera como en los films Beach (2000) y Acid House (1999). Para el final se suceden el cool jazz de “Looking to Love Somebody”, la balada “If You Love Her”, la intrascendente “The Sun and the Sea” y el final al mejor estilo Bowie – T Rex  con la glam “Stand In”.
I Will Set You Free es un disco que se disfruta sin demasiadas pretensiones y de fácil escucha. Diríamos que es un álbum de soul / pop con buenos arreglos y lindas canciones.
Lean Ruano.-

domingo, 25 de marzo de 2012

CERATI/ MELERO – COLORES SANTOS, 20 AÑOS DESPUES

Se cumplen 20 años de la edición de Colores Santos el disco a dúo entre Gustavo Cerati y Daniel Melero, a comienzos de la década del noventa el rock nacional estaba mutando, absorbiendo como nunca las influencias de diferentes corrientes alternativas, el desembarco de la música electrónica de manera masiva con las ascendentes fiestas raves y su fusión con el rock, discos como Screamadelica de Primal Scream o Doubt de Jesus Jones nos mostraban esa formula de combinar el dance con las guitarras, aparecieron los samplers y el abanico para crear música no solo se reducía a la forma convencional de componer melodías con la guitarra o el piano sino que sobre fragmentos de otras canciones o repitiendo bases electrónicas se podían crear nuevas melodías, algo que el hip hop ya venía haciendo desde principios de la década del ochenta.
Colores Santos fue la unión del líder de Soda Stereo en su momento mas popular, veía de convocar 250.000 personas en la Av. 9 de Julio junto al músico de culto, elitista para algunos, el productor under por excelencia Daniel Melero, el rocker y el tecno juntos, pero su camino ya había comenzado diez años antes, Soda grabó Trátame Suavemente en su primer disco allá por 1984 tema que Melero había compuesto para su banda Los Encargados y en 1990 se sumo al trío para co producir Canción Animal.
El anhelo de hacer algo juntos se materializó con esta bomba musical, Colores Santos es un disco que tiene muchos condimentos de experimentación sonora, guitarras procesadas, voces susurradas, climas ambient, pero nunca deja de lado la estructura de canción pop.
El viaje empieza con “Vuelta por el Universo” base electrónica espacial, la voz de Cerati suena mas suave y relajada casi aterciopelada junto a los coros de Melero guitarras eléctricas y acústicas se unen sobre el final del tema dándole un toque mas rockero a esta gran canción de electro pop. “Marea de Venus” uno de los temas más tecnos del disco, la letra juega con diferentes nombres de chicas y sus esteriotipos, el riff de guitarra es soberbio y es la muestra perfecta de una canción dance rock. “Cozumel” trip hop nacional, base down tempo la voz de Melero al frente, una guitarra fantasmal y una melodía somnolienta. 

“Quatro” primer pasaje instrumental del álbum para bailar, “Pudo Ser” el temas mas seductor, la voz de Carola Bony sugerente y sensual. “Hoy ya no soy yo” segundo corte del disco es una canción melodiosa de base acústica y ritmo beat. “La Cuerda Planetaria” de la autoría exclusiva de Melero vuelve a las bases electro y los ambientes house. “Madre Tierra” segundo instrumental se destaca la trompeta de Flavio Etcheto.

“Tu Medicina” dedicada al padre de Cerati fallecido por aquella época, con guitarras al frente y una letra de alto vuelo emocional. Con “Alborada” llega el momento mas experimental, guitarras en trance, sonidos misteriosos es el tercer tema sin letra… toda una rareza para la época. El último tema es el que le da nombre al disco “Colores Santos” es quizás la canción mas Soda de todo el álbum. Las letras de Colores Santos rondan alrededor de la psicodelia cósmica, viajes universales, planetas y turbulencias. 
A los pocos meses de editado el disco, que nunca fue presentado en vivo, Soda Stereo editó Dynamo nuevamente con la co producción de Melero el cual es un eslabón mas en la evolución sonora del trío y de Cerati en particular, con un obsesivo trabajo en los sonidos de las guitarras y mucha electrónica hasta el punto de preguntarse si ¿la música estaba en los cables? ….
Colores Santos es un disco que suena moderno hasta el día de la fecha por mas que hayan pasado veinte años es la piedra fundacional del electro pop nacional , un disco en el que sus compositores se dedicaron a jugar y experimentar con el estudio como un instrumento mas de la composición. Se iniciaba en Argentina el denominado movimiento de rock sonico y bandas como Juana La Loca, Babasonicos, Martes Menta y Tía Newton darían sus primeros pasos con trabajos que realmente renovaría y daría una bocada de aire fresco al rock nacional.
Lean Ruano.-

jueves, 15 de marzo de 2012

AIR - LE VOYAGE DANS LA LUNE

Nuevo trabajo para el dúo francés conformado por Nicolas Godin y Jean-Benoit Dunckel, la música de Air siempre recorrió la senda entre el electro pop, el trip hop y las atmósferas ambient, cuando deslumbraron con su primer trabajo Moon Safari (1998) y su ultra hit “Sexy Boy” sonaba sin parar en todos los rincones chill out del mundo era el momento que para ser “cool” tenías que escuchar pop francés artistas como Phoenix, Daft Punk o Sebastien Tellier estaban en boca de todos. El furor pasó pero Air sobrevivió, aunque de todas formas nunca volvieron a igualar el éxito de su disco debut pero se las ingeniaron para hacer excelentes álbumes de electrónica (pop)ular como Talkie Walkie (2004) y Pocket Symphony (2007). Los climas musicales que tejen los Air en sus trabajos siempre tuvieron un dejo de soundtrack espacial ya en el debut cinematográfico de Sofia Coppola “The Virgin Suicides” (2000) el dúo francés había aportado magistrales pasajes instrumentales y una de sus canciones mas logradas “Playground Love”.
En este nuevo proyecto se encuentran ante el desafío de musicalizar una película restaurada del gran Georges Melies que data de 1902, el director de Lobster Films; Serge Bromberg fue quien le pidió a los Air que se hicieran responsables de ponerle sonido a este maravilloso proyecto, un poco más de media hora de música sirve para realizar este trip lunar los climas y las melodías se entrelazan a la perfección con el colorido de las imágenes del cortometraje restaurado, su presentación en el Festival de Cannes fue de gran acogida para público y prensa.

La belleza musical de Le Voyage Dans La Lune radica en cierta psicodélica espacial de temas como “Moon Fever” o “Sonic Armada”, aunque, también de tanto volar por la galaxia a veces conviene poner los pies sobre la tierra con canciones como “Seven Stars”, “Parade” le da el touch mas pop y “Astronomic Club” cierta solemnidad pomposa, cabe destacar el aporte vocal de Victoria Legrand de los ascendentes Beach House.

Estamos frente a un disco experimental y bello a la vez con todos los condimentos que Air le puede aportar lo cual no es poco, como toda banda de sonido sin su soporte visual carece de cierto sentido pero este nuevo trabajo de los franceses de todas maneras se deja disfrutar si es a la luz de la luna mejor.
Lean Ruano.-