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lunes, 26 de diciembre de 2011

COLDPLAY - MYLO XYLOTO (2011)

Hay varias bandas en el rock que suscitan opiniones contradictorias; y uno de esos nombres es Coldplay. Y es que estos ingleses son pulcros, prolijos diseñadores de canciones asépticas, productos artesanales de laboratorio, píldoras adelgazantes devenidas melodías, y aunque su música no haga ni bien ni mal, a muchos oyentes los irrita, mientras otros la vean como un resabio del mejor U2 de segunda división… Eso se lo dejamos para los detractores, el resto de los mortales –sus fans-, seguirán pensando que esta es la mejor banda del mundo. Aquí y ahora, estos son los 2 o 3 bandos de opiniones irreconciliables que encuentran en este Mylo Xyloto un nuevo eslabón de una polémica insoportable.
Pero, en sí, ¿a quien le importaría hoy discutir a Coldplay? Su música es lo que es, y punto; por eso, en plan de entender este quinto disco de estudio de su historia, nos adentraremos en los entretelones o, mejor, los hilos que sostienen la escenografita de esta producción recién salida del horno. De movida, Mylo Xyloto está basado en un concepto anejo, algunas veces vapuleado -o hasta caricaturizado- a lo largo de estos 57 primeros años de cultura rock: ser un álbum conceptual. Sí, sí, señores, aunque parezca mentira aquí tenemos al grupo de Chris Martin –en medio de la crisis existencial de sus treinta y pico- dando vida a una historia de amor, en la que sus dos protagonistas, Mylo y Xyloto, quienes viven en medio de un ambiente urbano opresivo y violento, se conocen y enamoran. Un concepto bastante trillado, que viene desde la época de Romeo y Julieta o, más acá en el tiempo, se emparenta también con el clásico drama teatral -musical y fílmico- Amor sin Barreras (de Leonard Bernstein y Stephen Sondhein); aunque, a diferencia de aquellos, este utópico romance de Mylo y Xyloto tenga, sí, un final feliz.
En lo que a música respecta, este es una producción que encaja muy bien en la tradición sonica de Coldplay, ya que contiene un sonido muy volado, con texturas varias de teclados, guitarras y ritmos calmos que a veces estallan. Seguramente, a diferencia de Viva la Vida or Death and All His Friends (su opus de 2008) este es un disco mucho más acústico. Y esta es una cualidad que se nota mucho en "Us Against the World" (un tema con un extraño comienzo que recuerda a “Where the Strees Have no Name”…), “Major Minus” o “UFO”; todas, canciones repletas de guitarras acústicas. Como no podía ser de otra manera, la herencia de U2 se hace presente varias veces a lo largo de todo el disco –no por nada su productor es el genial Brian Eno, el mismo de los irlandeses-, pero está claro que Coldplay tiene mucho mas paño y oficio como para diferenciarse de esa segunda línea de grupos a la U2, como alguna vez se categorizó a Keane o Muse, por citar sólo a dos. Por eso, aunque Mylo Xyloto no sea un disco histórico, y ni siquiera el mejor de Coldplay, tiene algunos momentos disfrutables como la inefable "Every Teardrop Is a Waterfall", el single que anticipó al álbum, y que contiene ese increíble comienzo con el fragmento de "I Go to Rio", un tema escrito por Peter Allen y Adrienne Anderson que hace 20 años había también “inspirado” el clásico hit “Ritmo de la Noche” de nuestros The Sacados... Otros temas destacados –y cancioneros- de Mylo Xyloto son “Hurts like Heaven”, “Charlie Brown”, “Up in Flames” o el hermoso corte de difusión “Paradise”; todas éstas, canciones en las que el grupo suena atildado en la composición –sin hacer ni una de más- y muy seguro en lo instrumental.
Esta también es una de las cualidades de Mylo Xyloto, en donde la música suena más relajada que en otros discos de Coldplay, con un entramado rítmico en la batería mucho más potente y omnipresentes guitarrazos fuertes –cortesía de Jon Buckland, un claro heredero de The Edge-; aunque tampoco falten momentos plenos de introspección musical como los desarrollados en los cortos temas instrumentales (“Mylo Xyloto”, “M.M.I.X” y “A Hopeful Transmission”) que funcionan como meros intermezzos de la historia, con una fuerte influencia de Brian Eno y sus clásicas enoxificaciones. Así mismo, Mylo Xyloto incluye cortes como el electrónico "Princess of China", casi un tema trance, cantado a dúo con Rihanna, el efectista “Don´t Let it Break Your Heart” o su final lírico con la intima y bella "Up with the Birds", una canción que empieza mal –de forma reiterativa y hasta aburrida- pero que gana intensidad al final, poniéndole la frutilla del postre a esta producción.
En resumen, este es un correcto álbum de 7 puntos, que conformará a los fans acérrimos, mientras que al resto del público rockero los seguirá aburriendo, pero que tampoco servirá al oyente neófito, ese que quiere acercarse por primera vez a la música de este grupo ingles. Quizás, lo mejor en ese caso siga siendo escuchar sus dos primeras –y, hasta el momento, inigualables- producciones: Parachutes y A Rush of Blood to the Head, los cuales aun continúan formando el principal legado musical de los benditos Coldplay.
Emiliano Acevedo.-

jueves, 15 de diciembre de 2011

DESDE EL ALMA: LA VOZ Y EL ARTE DE DEBORAH DIXON


Aunque parezca que llegó a la música casi sin quererlo, el canto fue siempre lo suyo. De ahí que tenga esa voz que la hace inconfundible. Ya sea cantando sola o acompañando a otros artistas, lo de la Dixon es siempre sinónimo de calidad y amor por brindar lo mejor que tiene. Haciendo versiones de jazz, blues -alma soulera también-, Deborah da cátedra de sobriedad, pasión y buen gusto, cada vez que canta, y por eso se convirtió en una de las mejores interpretes de nuestro país, e, inevitablemente, una de las vocalistas más codiciadas y reconocidas por muchos colegas, que siempre la invitan a participar de sus trabajos. Esta es la historia de una profesora de francés, que un día se vino desde su Costa Rica natal, a vivir con su esposo argentino a nuestro país, y ya forma parte de nuestra cultura, de lo mejor de nuestra música popular. Desde aquellos primeros años en la década del ´90, cuando comenzó, formando parte de las inolvidables Blacanblus –junto a Viviana Scaliza, Cristina Dall y Mona Freiman-, hasta la actualidad, en donde sigue a full, cantando y dando clases, enseñando un poco de su arte musical. Tuvimos el placer de conocer a Deborah, no hace mucho, un lunes al mediodía, y nos fuimos a tomar un café con ella, a un barcito de Palermo, su barrio, y así charlar distendidamente sobre su carrera, sus sueños ya concretados y los que vendrán…Pasado, presente y futuro de esta artista única, resumidos en esta nota.

Por Lean Ruano y Emiliano Acevedo.-

SIEMPRE CANTAR, COMO RESPIRAR

¿De chiquita ya te gustaba la música, y cantar?
Sí, pero no tenía una clara definición acerca de que eso era lo que iba a hacer más adelante. En mi casa siempre se escuchó mucha música, de todo un poco, jazz, etc.… Yo soy de Costa Rica, y ahí se escucha mucha música norteamericana, pero a su vez, también, música latina, a eso sumale los gustos particulares de mis padres; así que era una linda mezcla. Obviamente, luego empecé a comprarme mis primeros discos, y empecé con Jimi Hendrix. Después, me puse a cantar en guitarreadas en el colegio, pero nunca pensando en hacerlo profesionalmente, sino tipo hobby. Es más, empecé cantando canciones de protesta latinoamericanas, cualquier cosa… Pero cuando vine a la Argentina, me dieron ganas de hacer algo con eso, porque la gente que me conocía siempre me había alentado a que cantara, pero (hasta ahí) nunca les había dado bola…

¿Y en que momento te animas a largarte a cantar?
Como mi marido es argentino, me vine a vivir a Argentina en 1984, y en el ´90 decidí tomar clases de canto negro, y ahí conocí a las chicas con las que más adelante formaríamos las Blacanblus.

El grupo se formó rápidamente…
Así es, el debut como grupo fue en el ´92 –si no recuerdo mal-, con Luis Robinson, en un boliche –que ya no existe más- que estaba en Córdoba y 9 de Julio y se llamaba The Loft. Ese fue nuestro primer concierto como Blacanblus; antes, habíamos incursionado haciendo (a fines del ´91) un par de experiencias musicales con varios de los músicos de La Missisippi, tocando en un sótano en donde normalmente se hacían conciertos de tango. Así que La Missisippi –por medio de Luis Robinson- fueron nuestros padrinos musicales ya que con ellos, por primera vez, tocamos en frente a un público, haciendo un par de temas gospels, que no sabíamos como iban a ser recibidos pero por suerte a la gente le encantó. Luego, nos escuchó Pappo, le gustamos, y nos llevó a Obras…

¿Cómo fue eso?
Pappo era un divino, aparte estaba loco… (risas) Nos quería mucho, nos trató siempre bárbaro, y nosotras adorábamos trabajar junto a él. A mí me dolió muchísimo su muerte, me acuerdo que me avisó mi hija, contándome lo que había pasado, mientras yo estaba de vacaciones. Ahí una empieza a acordarse de cosas que vivió con él. Siempre me acuerdo mucho de una anécdota, de las primeras épocas que tocamos juntos, un día, que fuimos a ensayar, y él estaba acostado, con gripe; y, mientras la mamá le llevaba un tecito, las cuatro –alrededor de él- nos quedamos sentadas en la cama, ensayando, trabajando nuevos temas para hacer juntos. Pappo era amoroso, por eso momentos como ese no me los voy a olvidar nunca… Que se yo, tengo millones de anécdotas, como lo de Obras, cuando nos presentó por primera vez. Pappo después nos contó, como fue que se enteró de nosotras, por medio de una novia que tenía que siempre le rompía las pelotas, insistiéndole acerca de unas chicas que cantaban, hasta que logró que escuchara nuestro disco, y le encantó, por eso nos llamó. En ese primer Obras, junto a él, hicimos 2 o 3 spirituals. Me acuerdo de que, antes de eso, paró el concierto, y le dijo a la gente: “Bueno, ahora voy a presentar a unas chicas, que me hicieron llorar” Como diciéndoles, presten atención, y nadie se vaya a zarpar porque los mato… (más risas)

DE TONO NEGRO Y AZUL



Ahí llegan a la grabación del primer disco (Cuatro Mujeres y un Maldito Piano, 1994)…
Sí, también se dio muy rápido, y ahí nos ayudó mucho la Negra Poli (de los Redonditos), ella nos había visto en un recital de La Missisippi, y le gustó mucho lo que hacíamos, así que –rápidamente- se convirtió en nuestra consejera y nos presenta a Gustavo Gauvry (de El Cielito Records). Con él hicimos nuestro primer disco, con una mitad del material en castellano y la otra en inglés, y fue un boom; esto fue así porque, primero, no había un grupo así en Argentina, y segundo, le dieron muchísima manija todos en la Rock & Pop: Bobby Flores, el Ruso Verea… Bobby, incluso, nos puso en la cortina de (su programa) Guardias a Mí.

También coincidieron con el boom del blues
Tal cual, tuvimos esa suerte, también. Se conjugaron las dos cosas: por un lado, lo novedoso de nuestra propuesta, sumado a un entorno que favorecía nuestro desarrollo musical.

Después llega el segundo disco del grupo (Rituales, 1997), ya saliendo de ese auge del blues. ¿Cómo lo vivieron?
Bueno, ese segundo disco –con la producción de Alfredo Toth- salió con bombos y platillos, ya que la compañía gastó muchísimo dinero en esa grabación, y yo creo que es un álbum espectacular, pero no tuvo tanta repercusión. Me parece que se debió a que coincidió con una época de crisis del país y, además, nuestro grupo no era una cosa dedicada a un determinado target, no era un producto marketinero, para nada. Lo nuestro siempre se basó en el boca en boca, incluso, nosotras pegamos los carteles, los afiches en la calle… Creo que la compañía no le dio el suficiente apoyo (a este segundo disco), a nivel publicidad, y la crisis económica –que ya se avizoraba- nos tiró para abajo. Tampoco pudimos acceder a poder difundir lo nuestro internacionalmente. Después hicimos un disco en vivo (en 1998), pero no alcanzó… Así que, en fin, a pesar de grabar, luego, otro disco que está buenísimo (Suena en Mi, 2005) –como trío, después de que se fue Mona-, creo que toda la suerte que tuvimos al principio, después se diluyó. Quizás hubiésemos precisado tener algún manager groso, porque nosotras hacíamos todo a pulmón, hicimos lo que podíamos –y nos fue bastante bien-, pero, en esto siempre necesitas la mano de alguien que esté todo el tiempo craneando que hacer, donde y como. Bueno, viste que ahora está la moda de los grupos que vuelven, por eso hasta en Facebook se forman grupos de fans pidiéndonos que nos juntemos. Creo que la gente jamás se olvidó de nosotras, y en especial de nuestro primer disco que gustó muchísimo; y por eso piden que volvamos. A mí me encantaba, y me sigue gustando, lo que hacíamos, por eso, si algún día se da una reunión del grupo, seguro que sería una gran emoción para todas nosotras, pero eso no es algo acerca de lo que estemos pensando ni tampoco especulando

Se podría dar, con el tiempo, de una manera natural…
Y… Eso nunca se sabe, nosotras nos llevamos muy bien, ahora que cada una está en lo suyo. Aparte, en su momento, cuando nos separamos –luego de estar como 15 años juntas- hubo como una necesidad de respirar y hacer, cada una, algo diferente. Yo siempre fui de salir del grupo y hacer colaboraciones, etc.; pero quizás La Negra (que es la autora de la mayoría de las canciones), por ahí, veía un poquito reducida su parte creativa, compositiva, porque ella estaba circunscripta a lo que era el material de nuestro grupo y su estilo.

Componía en base al grupo…
Claro, ella venía y te decía: “Este tema lo hice pensando en vos, es para vos…” Obvio, que después lo trabajábamos entre todas, pero creo que ella necesitaba su propio espectro musical para explotar su creatividad sola. Creo que ahora ella ya está amigada con eso y sabe que puede hacer lo que quiera; porque es una diosa, una divina muy grosa. Y las demás, cada una de nosotras, estamos buscando nuestro camino… Nadie reniega de lo que hicimos, porque, claro, todos nos conocen por lo que hicimos en Las Blancablus.

TODO DE MÍ

¿Cómo es colaborar con otros músicos?
Como te decía, eso se me empezó a dar estando aun en el grupo. Desde ese momento, ya elegíamos con que artista colaborar, porque sino corríamos el riesgo de convertirnos en “el coro de todo el mundo”, y eso no nos interesaba. Yo siempre tuve la suerte de que me llamara mucha gente para participar de sus discos –no solo haciendo coros, sino también como artista invitada-, en trabajos muy variadas en lo estilístico, y eso es algo que me gusta mucho porque no me gusta encasillarme. Por ejemplo, grabar con el Indio Solari, porque me encanta lo que hace y tiene muy buena onda, por eso es muy groso conocerlo y participar en lo que hace. Así como mucha gente –con la que colaboro-, de la que nunca olvidaré que alguna vez me ayudó, y por eso está muy bueno ser agradecida con ellos…

¿Cómo fue esa colaboración con el Indio?

De movida, él te dice exactamente lo que quiere que hagas. Una vez que sacó lo que esperaba, ahí sí te dice: “Hacé lo que quieras”. En un tema como “La Piba del Blockbuster”, él elige las tomas que le parecen mejores, o las mezclas que quiere hacer; y en lo que tiene que ver con los coros puntuales, te hace laburar hasta que obtiene la sonoridad que está buscando. El Indio es un tipo que la tiene clarísima, y el trabajar así (como lo hace él) está buenísimo, porque, aunque a mí me encanta improvisar -y lo hago siempre-, me encanta que me dirijan para hacer un trabajo especifico, porque sino pasa lo que ocurre en un montón de grabaciones, en las cuales termina sonando todo igual…


Ahora estás trabajando con Patán Vidal…
Entre un montón de proyectos… Sí, con Patán, nos presentamos a dúo o con una banda que armamos, en la que incluimos batería, guitarra. A veces, tocan con nosotros Baltasar Comotto en guitarra y Gustavo Camara en saxo; prácticamente siempre está Mauro Cevielo en bajo, y a veces nos acompaña mi hijo Alejandro en batería, o El Bolsa (Gustavo González). Con este grupo tocamos en el Festival de jazz que se hizo en La Recoleta (en donde fuimos el único grupo que hizo blues), y estuvo buenísimo. También trabajo con Willy Crook, en su banda; y suelo colaborar bastante con Dancing Mood y con un pianista de jazz muy groso que se llama Ángel Sucheras. Me invitan de muchos lados. Aparte doy clases de canto, así que tengo mucha actividad, por suerte…

¿Qué cantantes femeninas te gustan?
De acá, amo a Celeste Carballo, Claudita Puyó... En tango, a la única que conozco y me gusta es Adriana Varela; y también hay en el folklore mucha gente que hace cosas buenísimas, aunque no conozco sus nombres porque no soy una especialista en ese género. Hay una chica rosarina que se llama Sandra Corizo, y es una talentosisima pianista y cantante. En el jazz, me encanta Barbie Martínez, una pendejita que se canta la vida; y me gusta mucho Paula Shocron, también. Y amo a Roxana Amed. Ella tiene un estilo distinto, hace de todo y todo bien; Roxana tiene una voz y una onda increíble. De afuera me gusta Amy Winehouse –a pesar de sus problemas de adicciones, en donde también era casi una copia de Billy Holiday-, me encantaba todo lo que hacía, tenía una onda buenísima para hacer soul. Joss Stone me gustaba mucho –en especial en su primer disco- pero luego medio que me aburrió. Por otro lado, me gustan mucho Erykah Badu, Beyoncé; y, obvio, Aretha Franklin… Y también Diana Krall que, aunque no posee una voz enorme, tiene un swing para tocar el piano y cantar de una forma mortal; y Alicia Keys y Sandra Wilson también me fascinan…

¿Cuáles son tus proyectos actuales?
Tengo varias posibilidades hacia donde dirigirme artísticamente, puedo hacer un disco de blues, de jazz, un disco con temas en castellano… Todo el mundo me insiste en que haga tal cosa o tal otra, pero ahora me calmé un poco porque si me la paso dándole bola a todos los que me aconsejan me pongo loca. Me pasa que mucha gente se me acerca en los shows y me preguntan si tengo editado un disco mío, y no hay nada. Por eso sé que tengo que hacer un disco solista, y también lo deseo, porque no quiero pasar y no dejar una huella, un registro mío; aunque el disco como formato se haya devaluado tanto en los últimos tiempos. Creo que seguramente sería una producción que incluya blues, soul, alguna cosa del jazz, funk; toda esa mezcla, y después que salga lo que quiera…

¿Te gustaría hacerlo sola o con banda?
Me gustaría hacerlo con banda, aunque hay algunas cosas que me gustaría hacer, a dúo, con Patán, solos.

Siempre versiones…
Sí, porque yo no tengo temas míos, y Patán tampoco. A veces, él se sienta al piano y toca algunas cosas propias buenísimas, y yo le digo “grababas, por favor…” Yo he compuesto en Las Blancanblus algunas cosas, un par de temitas, pero eso no era lo mío, por ahí, musicalmente, me gusta componer, pero no sé como escribir letras, si me sale algo se da porque sí. Por eso, de grabar algo, tendrían que ser versiones de temas de otros, esa es mi idea.
Secuencia Inicial.-

KASABIAN - VELOCIRAPTOR!


Estamos en presencia del mejor trabajo del cuarteto ingles desde su debut homónimo en 2004, cuando Kasabian irrumpió en el mundo del rock de la mano de los hitazos “Processes Beat” y “L.S.F (Lost Soul Forever)” ambos golpearon instantáneamente eran canciones con bases bailables que nos recordaban a los mejores Happy Mondays, a los Primal Scream de Screamadelica (1991) y a los Stone Roses era sin dudas un debút prometedor para despabilar al rock Británico que después del cimbronazo Brtipop no había aportado demasiado y estaba un tanto dormido, su segundo trabajo Empire (2006) un disco desparejo nos hacía pensar que dicha promesa se diluía y el trono de los salvadores del rock anglosajón quedaba a disputarse entre los Arctic Monkeys y Franz Ferdinand.

Con West Ryder Pauper Lunatic Asylum del 2009 los de Leicester parecían levantar la puntería nuevamente premonición que si se confirma con este flamante Velociraptor! La banda liderada por el vocalista Sergio Pizzorno deposita nuevamente la confianza en Dan The Automator (miembro de Gorillaz) para llevar adelante la producción de este álbum y la cosa llega a buen puerto, la mezcla de influencias es muy variada y se nota a medida que pasan los once tracks que componen Velociraptor! 

Desde sonidos étnicos, pasando por baterías electrónicas y arreglos de cuerdas conforman un trabajo de lo mas ecléctico, el disco más psicodélico de la banda sin dejar de lado el electro rock que ya es marca registrada de la casa como sucede en el primer corte “Days Are Forgotten” clásico tema para corear a grito pelado en algún estadio, “La Fee Verte” expone sus influencias más Beatle época Magical Mistery Tour (1967) arreglos de vientos se entrecruzan con las cuerdas y guitarras acústicas una de las mejores canciones del álbum , “Let’s Roll Just Like We Used To” es la encargada de abrir el disco y una de las mas psicodélicas junto a “I Hear Voices”, “Goodbye Kiss” una balada bien llevada por la particular vos de Pizzorno y las guitarras acústicas, el tema que le da título al disco es otro claro ejemplo de que esta gente es amante del rock y el baile por igual claramente influenciado por el Blur de la ultima época. 

Para los seguidores del rock ingles este disco tiene todos los ingredientes que lo hicieron grande psicodélica, buenas melodías y algo de baile, un gran trabajo de los Kasabian que los devuelve a los primeros planos.
Lean Ruano.-

SUPERHEAVY - SUPERHEAVY (2011)


Sin lugar a dudas, de todos los últimos súper grupos, no hubo otro más promocionado que este SuperHeavy –con nombre inspirado en la figura de Muhammad Ali-, formado por una amalgama de estrellas de la talla de Mick Jagger, Joss Stone, (el hijo de Bob) Damian Marley, (el ex Eurythmic) Dave Stewart y el compositor indio A.R. Rahman. Pero, a pesar de que Jagger sea, debido a su leyenda, el que más notas acapara, demostrando que sigue siendo un viejito piola que no se queda quieto nunca; ni él (que es el principal compositor del disco) ni la hermosa Stone son los verdaderos líderes de este proyecto, el cual es, en verdad, dirigido creativamente por Dave Stewart, uno de los músicos pop más destacados de las ultimas tres décadas. 

Stewart, como conocedor de las posibilidades artísticas de un grupo súper cultural, compuesto de diversos matices, entusiasmó a su amigo Jagger para que formara parte de este disco. Entonces, de esta manera, en SuperHeavy tenemos la magia del rock personificada en la figura de Mick, sumada a la tradición reggae traída por Damian Marley, el tono tercermundista y exótico de Rahman (talentoso compositor de bandas sonoras de ese boom fílmico que es Bollywood) y la dulzura soulera de Stone; mientras que en su papel de loco científico musical, y explorador de los estudios y las consolas, Stewart se la pasa durante todo el disco creando, y recreando, hasta el cansancio diferentes texturas –a veces, con más fortuna que otras- hasta lograr una de las producciones más variadas de los últimos tiempos. Por eso, resumiendo, sí, el disco está bueno, tiene una producción excelente, y por momentos la amalgama musical funciona muy bien, aunque también contenga temas que suenan medio forzados, eso sí. Pero, bueno, ¿cuántos casos de primeros discos de súper grupos exitosos, de principio a fin, conocieron, desde los lejanos tiempos de Cream, ELP o Power Station? Por eso, de cualquier forma, el disco de SuperHeavy no decepcionará a los oyentes ocasionales, y a más de uno lo sorprenderá. Quizá lo mejor de este álbum sea volver a darse cuenta de que haya vida mas allá de los Stones para Jagger. Y es que el señor de los morros gigantescos sigue dando magistrales clases de canto, desparramando muchísimo carisma a lo largo de todo el disco; lo mismo que hizo en cada uno de sus álbumes solistas (en especial, Wandering Spirit y Goddess in the Doorway, editados en 1993 y 2001 respectivamente). 

Por eso, sí hace años que te cansaste de los discos de estudio de los Stones, vení a escuchar esta nueva producción para disfrutar de uno de los más grandes cantantes –e entertaiments- que ha dado la música popular universal en los últimos 100 años. Mientras que, por su lado, Joss también canta como una diosa en temas como “I Can´t Take It No More” y especialmente en “I Don´t Mind”. Si repasamos todas las canciones incluidas en esta producción, nos encontraremos con “SuperHeavy” (tema que abre el disco), un momento ideal para entender de que se trata este experimento que intenta unir sonidos de distintas culturas (“desde Argentina a Zanzíbar…”); cantada por Mick, Marley y Stone, esta canción de Jagger y Rahman está bárbara, sin dudas. Por su parte, “Unbelievable” es el clásico reggae electrónico, algo menos elaborado pero que se deja escuchar. “Miracle Worker” es otro reggae, sin demasiados condimentos, pero lindo, y que cuenta con uno de los mejores momentos del tandem vocal formado por Mick y Joss. “Energy” es un tema raro, que por momentos suena como un tibio experimento electrónico hasta que desemboca en un impresionante estribillo roquero y explosivo en donde la dejan chiquita Jagger y Stone (…y con Mick, que se anima a rapear y todo!), más otra brillante perfomance en armónica, cortesía del señor “labios de caucho”. Nada que ver con “Satyameva Jayathe” –en donde Jagger canta en sánscrito…-, quizá uno de los temas menos destacados del disco, a pesar de las buenas intenciones de Rahman, que no puede evitar que suene descolgado dentro de este repertorio, más allá de las impresionantes perfomances vocales (una vez más) de Jagger y Stone. “One Day One Night”, con su rítmica cansina globalizada, aburre, mientras que, por el contrario, “Never Gonna Change” es una hermosa balada acústica (a la Rolling Stones) cantada por un Jagger encantador. En “Beautiful People”, la cosa se vuelve ganchera, con estribillos para cantar en la tribuna, en un tema que seguro estaba destinado a ir de cabeza como corte de difusión, y así fue… “Rock Me Gently” es –como su nombre lo indica- el tema más cachondo del disco, ideal para poner en un la habitación de un telo de lujo o en las mejores película de soft porno que puedas conseguir… Mientras que “Warring People” es un tema 100% Jagger solista, y que nos hace acordar al material incluido en su excelente disco solista de 1987 Primitive Cool; la exótica “Mahiva” se queda a mitad de camino, y se termina convirtiendo en un momento descartable de este SuperHeavy

Como decíamos, en “I Can't Take It No More” se luce Joss Stone, gritando como una perra en celo, mientras que Jagger la descose haciendo un rocazo espectacular que no vas a encontrar en ninguna de las ultimas producciones de los Rolling, nobleza obliga… “Eh, Captain” está bien, a pesar de lo raro que suena esa fusión indo-electrónica, motorizada por Rahman y Stewart, a partir del filtro Jagger-Marley-Stone; y “Common Ground” aburre, a pesar de su dinámica rítmica… Nada que ver con “I Don't Mind”, otra linda página musical en la que se luce el dúo Jagger y Stone; y que nos prepara para el final del disco con “World Keeps Turning", un tema no demasiado destacable, pero que cumple con su función de ser el “himno”, o momento emotivo que cierra este álbum. Una producción con altibajos entendibles, pero que esperamos que no sea la única, y por eso brindamos por más discos de SupeHeavy. En resumen, el crédito sigue abierto para este súper grupo, ya que, sin dudas, SuperHeavy es una propuesta divertida y un circo multicolorido que se mantiene en sus términos, haciendo una música curiosa, conectada a todos los sonidos de la música joven de la actualidad, pero que a la vez genera su propio micro clima, más allá del resto de los pobres mortales…
Emiliano Acevedo.-

martes, 6 de diciembre de 2011

JOE HENRY - REVERIE (2011)

Joe Henry es un músico que transita su carrera “al costado del camino”, sin apuros , sin la necesidad de ubicarse bajo grandes reflectores, su talento se va incrementando a medida que pasan los años como los buenos vinos, siempre de bajísimo perfil y grandísima creatividad lleva una docena de discos editados desde mediados de los años ochenta cuando le dio el punta pie inicial a su carrera como cantautor con Talk of Heaven (1986) trabajo que paso prácticamente desapercibido, su exquisito buen gusto para combinar jazz, folk, blues y pop son indiscutibles. Pero fue recién a principios de la década del noventa cuando Henry se mudó a Los Angeles y edito dos discos increíbles que están dentro de lo mejor de toda su discografía Short Man’s Room en 1992 y Kindness of the World en 1993 que la prensa especializada comenzó a darle cierta relevancia, la carrera de Henry no solo es prolífica como compositor, sino también, como productor estuvo al mando de obras de grandes artistas como Solomon Burke, Bettye LaVette, también tuvo el honor de producir el disco de uno de sus ídolos Allen Toussaint The River in Reverse (2006) editado junto a Elvis Costello y la lista es interminable.
Sus dos últimos trabajos de estudio Civilians (2007) y Blood From Stars (2009) muestran a un artista maduro de gran evolución compositiva, creando climas más densos y arreglos con una atmosfera más profunda y evocadora.
Ahora llega el turno de Reverie su nueva creación, son catorce canciones netamente acústicas, bluseadas con cierto perfume gospel, a Joe Henry le gusta hacer las cosas a la vieja usanza sin demasiados artificios, guitarra acústica en mano, excelentes arreglos de piano, un contrabajo que acompaña, alguna percusión marcando el ritmo muy sutilmente y su voz así transita casi todo el disco desde el comienzo con “Heaven‘s Escape” hasta el ocaso con “The World & All I Know” Reverie es una clase maestra de cómo hacer música de raíces americanas, folk nocturno, pop de salones trasnochados. Joe Henry es un Tom Waits refinado esa sería la mejor forma de definir a este tremendo músico.
Una vez mas Joe Henry nos enseña una obra con mayúsculas a la altura de sus maestros Bob Dylan, Gram Parsons y Neil Young, sin dudas Reverie va a estar dentro de los cinco discos preferidos de este 2011 que ya se nos escurre de las manos, dato de color Henry esta casado con Melanie Ciccone si , la hermana de Madonna.
Lean Ruano.-

lunes, 28 de noviembre de 2011

RYAN ADAMS - ASHES & FIRE


Nuevo trabajo para el ex Whiskeytown, Ryan Adams quien no ha parado un segundo desde que a fines de la década del noventa su banda se disolvió. Doce discos como solista en once años, toneladas de temas no oficiales subidos a su sitio web, produjo el Songbird (2006) de Willie Nelson, y participo en discos de artistas como Norah Jones, Weezer y Jesse Malin entre otros, o sea el tipo no se detiene nunca.
Ryan Adams logro hacer confluir sus influencias de los más grandes cantautores americanos, Bob Dylan, Bruce Springsteen, Gram Parsons para imprimirle su propio sello, su personalidad esa mezcla de chico tierno y rock n’ roll star suicida. La voz del nene mimado de Jacksonville es de las más particulares que ha dado el country rock alternativo, sus discos Heartbreaker (2000), Love is Hell (2004) y Cold Roses (2005) ya son parte importante del alt country, como olvidar su exquisita versión de “Wonderwall” de Oasis.


Este nuevo trabajo Ashes & Fire es su obra mas autorreferencial, tiene todos los condimentos con los que supo sazonar sus antiguos trabajos, ya separado de sus Cardinals quienes lo acompañaron en los últimos seis años, suena melancólico en “Dirty Rain”, bien country en el tema que le da título al álbum el cual esta producido producido por Glyn Johns (Faces y Eric Clapton) quien le da ese sonido inconfundiblemente setentoso. “Come Home” una bellísima balada en la que se une la voz de Norah Jones y Chris Stills, el primer corte “Lucky Now” nos deja claro que el fuerte de Adams son esas baladas downtempo intimistas que tan bien le salen y deja de lado el rock eléctrico un tanto radiable que ha sabido entregar en discos como Easy Tiger (2007) y Cardinology (2008), que por mas que eran buenos discos no explotaban tanto su lado acústico y de songwriter que muchos preferimos.“Chains of Love” se destaca por sus arreglos de cuerda y “Do I Wait” quizás sea la mejor canción que Adams compone desde hace largo rato sencillamente preciosa.

Este nuevo trabajo del americano lo devuelve a lo que mejor sabe hacer canciones acústicas con excelentes arreglos de cuerdas y teclados, no es su mejor obra pero goza de altísimos momentos emotivos y melodías crepusculares. Como solo los grandes saben crear.
Lean Ruano.-

martes, 22 de noviembre de 2011

Bocanada de aire fresco en un mar de canciones, entrevista a La Ola Que Quería Ser Chau.

Estuvimos conversando con Miguel y Rocío de La Ola Que Quería Ser Chau en una tarde de primavera, presenciando una jornada de grabación en el estudio El Árbol por la zona de Villa Crespo. Nos contaron como van encaminados sus proyectos y que tienen para el 2012 que ya se nos viene encima. Un conjunto musical con muchas inquietudes y mucha energía apostando al progreso y al perfeccionamiento.
Por Mariano De los Rios.
(Corrección: Nicolás Appas)

¿En qué anda La Ola en estos momentos?
Miguel: Bueno, ahora en estos momentos estamos parados hasta diciembre, porque estamos preparando el disco, todo el arte, la cosa legal, registrar las canciones. Lo vamos a presentar en marzo del 2012. La idea es hacer tres Zaguanes, tenemos que ver. Estamos viendo de tocar con bandas amigas que nos gusten.

¿Cuántas canciones tiene el disco?
Rocío: El disco tiene 12 canciones, algunas son las que estuvieron en los EPs pero están grabadas mejor y mas prolijas. Como es el primer largo están grabadas de manera más profesional. El sonido es mas agradable ya que los EPs están grabados de una manera más casera. Hay canciones que nunca se habían grabado que las veníamos tocando en vivo con la anterior formación. Canciones de diferentes épocas, hay muchas canciones que son viejas pero no se conocen porque por ahí no las hicimos, como “Plastic Ono”, que las hacíamos mucho en vivo pero recién ahora las pudimos grabar, la canción mas vieja es del 2008.

¿Como nace la idea del nuevo disco?
M: Fue muy complicado elegir, grabamos con Agustín de un grupo de rap El Orgullo de Mamá. Nos contactó en un principio para grabar una canción que se llama “Namek” que todavía no está en ningún disco. La íbamos a grabar pero pegamos buena onda y nos hizo un precio para grabar un disco. Cuando comenzamos a grabarlo la banda se estaba disolviendo, éramos Rocío y yo nada más. Lo grabamos entre nosotros y Agustín. Yo hice los arreglos, las guitarras y grabé algunos bajos. Ro grabó otros bajos y de a poco nos fuimos formando nuevamente. Al principio tocaba Reimon, un chico de La Plata. Estuvo tocando la batería un tiempo, después entro Santi en la guitarra. Él tocaba en la banda Lache. Después entró Feche, que es un amigo que empezó a tocar la batería cuando se fue Reimon. Este año tocamos en todos lados: Córdoba, Uruguay, Bahía Blanca, y también tocamos mucho en La Plata y Capital.

¿Qué aporte le dieron los nuevos integrantes al grupo?
M: Más que nada creo que nos llevamos mejor.
R: Descubrimos una fluidez y poder volver a creer que te podes conectar con otra gente para hacer música. Más que nada cuando empezamos a tocar con Santi fue una sorpresa, de una manera es una persona muy abierta y surgió una amistad, una conexión enseguida.
M: Con Feche somos amigos hace 3 o 4 años cuando La Ola no existía, la primer versión de la banda fue con él en la batería y yo en la guitarra, pero como el vivía en Mar del Plata se hacía difícil a la distancia.
R: Le dieron un montón de aire al grupo, fue confiar que podías decirle como sonaban las canciones y enseguida se acoplaban.
M: Nos llevamos mejor porque nos escuchamos más. Por ahí las canciones salen de maquetas mías con arreglos determinados, pero ahora es como que hay una fluidez que no hace falta que sea tan respetado. Hay una buena energía que sale tocando las canciones del disco, vamos a tratar que sean lo mas fiel al disco. Aunque, hay muchas canciones que deberíamos ensayarlas más porque el disco tiene muchas guitarras y teclados, trompetas, el tema es que en vivo se va a complicar. Pero, para la presentación vamos a hacer todo lo posible para que salga muy bien. Hay bastante tiempo para organizar ya que es en marzo la presentación.

Escuché por ahí que van a hacer un video.
M: Sí, de la canción que se llama “Ojalá que este verano no nos maten”. Se filmaría en diciembre para que en enero o febrero este más o menos listo como un adelanto del disco.

¿Quién lo realizaría?
M: Mariano de Mi Amigo Invencible, que se le ocurrió la idea y dos amigas que estudian cine. Fusionamos nuestras ideas para trabajarlo y los estamos preparando. Para terminar el disco hay que juntar un poco de plata ya que hay que masterizarlo, por otra parte participamos en un compilado, pero para Los Migues junto con Digisagas para el Fuego Amigo Discos. Es un compilado de versiones en la cual grabamos “Dejame soñar” (canción de apertura de serie televisiva de Amigovios). Por otra parte, con La Ola también participaremos de un compilado español en tributo a Daniel Johnston, haciendo una versión de la canción "I had lost my mind" - que ya lo habíamos hecho con Los Migues pero ahora lo grabaremos de nuevo con La Ola -.El proyecto será junto a bandas latinoamericanas y de España como Denver, Valentin y Los Volcanes y agregarle 'entre otros grupos más', se va a editar en cassette con un fanzine y nos van a mandar algunas copias. Es una canción de Los Migues y la estamos editando con La Ola para mandarlo, en un mes saldría el compilado en España, también participa Denver y Valentin y Los Volcanes. Está muy bueno porque nos da difusión a otra escala. Hace poco nos empezaron a escribir de otros países que conocieron algunas canciones y eso está muy bueno.

Con relación a Los Migues ¿Por qué no unificar el proyecto?
M: En realidad Los Migues es como las canciones que yo grabo en mi casa, es más casero, es la libertad de grabar todo lo que surge. En cambio con la banda es como que se eligen las canciones que van.
R: Por ahí en la banda somos mas selectivos y no de grabar todo lo que nos viene a la cabeza. En Los Migues tenemos mas libertad de composición, cuando te juntas con gente, por ahí surge algo o por ahí no.
M: Los Migues es la energía mas directa, yo grabo mucho en casa y a la banda no llegan todas las canciones, son como más personales e improvisaciones en medio de una bipolaridad, más primitivo, es la libertad. Las canciones de La Ola son mas generales y menos personales, quizas pueden llegar o represetar a mas personas.

Tienen muy buenas ediciones de los discos. ¿Cómo se plantean esta situación durante la producción?
R: Son una obra única para cada disco, es un gran esfuerzo, pero es lo que nos gusta hacer. Seguramente el nuevo disco, trabajemos con una gráfica para la edición, que a diferencia de lo que sucedió con los EPs que fue sumamente casero. Sin embargo, todo llevará el sticker que tienen los EPs para no perder esa esencia artesanal.
Secuencia Inicial.-

Los integrantes de La Ola Que Quería Ser Chau son: Los Migues, Ro Marquez, Santi Nerone y Feche.
Para escucharlos y descargar sus discos www.myspace.com/laolaquequeríaserchau y también podés descargar a Los Migues desde www.fuegoamigodiscos.com.ar

NOEL GALLAGHER’S HIGH FLYING BIRDS - NOEL GALLAGHER’S HIGH FLYING BIRDS


Primer trabajo como solista del mayor de los Gallagher, tras la separación de Oasis allá por fines del 2009 los hermanos Gallagher siguieron caminos por separado Liam formó Beady Eye junto al resto de músicos que conformaban Oasis y a comienzos de este año nos dio a conocer su primer trabajo Different Gear Still Speeding a partir de ese momento todos los focos se posaron sobre Noel, ¿que se traería bajo el brazo el compositor de los grandes éxitos de Oasis? Pero hagamos un poquito de historia, Oasis fueron los reyes indiscutidos del Britpop a mediados de la década del noventa, sus dos primeros discos Definitely Maybe (1994) y (What’s the Story) Morning Glory (1995) ya son parte de la historia del rock británico canciones como “Life Forever” , “Wonderwall” y “Champagne Supernova” fueron coreadas hasta el cansancio en estadios de todo el mundo. Los cimientos de Oasis siempre fueron por un lado las grandes canciones de Noel y por otro la tremenda voz de Liam para cantar rock mas allá de las eternas peleas entre los hermanos, las idas y vueltas, los amores y odios Oasis siempre fue una gran banda de rock n’ roll con todos sus clichés incluidos , sexo , drogas y toneladas de dinero.


A diferencia del debut de Beady Eye este primer trabajo de Noel y sus “pájaros de alto vuelo” es menos roquero que el de su hermano, la mayoría de las canciones se construyen sobre guitarras acústicas, arreglos de cuerdas y teclados, pero se nota que a la hora de componer nadie le dobla la muñeca al bueno de Noel, el corte adelanto “The Death Of You And Me” ya nos mostraba por donde venía la mano, melodía mid tempo con arreglos de vientos casi circenses y colchones profundos de cuerdas, no nos olvidemos que las pocas veces que Noel tomaba el micrófono principal de Oasis era para cantar alguna balada como tampoco podemos dejar de lado su performance en el unplugged para Mtv donde se defendió a la perfección tras el faltazo de su hermanito, su voz mas suave y menos chillona calza a la perfección para este tipo de canciones digamos que si su mayor influencia son los Beatles para este disco en particular sería la de George Harrison, “Dream On” y “Soldier Boys And Jesus Freaks” siguen la misma impronta acústica. La única canción un tanto diferente es “AKA… What a Life” que suena mas a un electro pop del estilo Ian Brown.

Noel Gallagher’s High Flying Birds es un disco de diez canciones que se disfrutan pero no aporta nada nuevo, para los fans de Oasis con ambos proyectos (el de Noel y el de Liam) tendrán dosis de rock y pop como tenían en el último tiempo de Oasis como para no extrañar. Creo que si sumamos las mejores canciones de ambos trabajos podemos lograr un buen disco de Oasis.
Lean Ruano.-

martes, 15 de noviembre de 2011

TOM WAITS – BAD AS ME


Se hizo desear como todo lo que realmente es bueno y vale la pena esperar, han pasado ya siete años del ruidoso y a su vez hermoso Real Gone aquel disco donde Tom Waits llevaba al extremo sus experimentos sonoros afeando hasta las más bellas melodías, saturando de distorsión nuestros sentidos, posteriormente llego Glitter and Doom Live (2009) registro en vivo que no aportaba demasiado a los que estamos siempre deseosos de nuevas canciones de este increíble compositor.

La carrera de Waits es extensa y riquísima con picos de creatividad en las cuatro décadas que abarca, discos como Small Change (1976), Rain Dogs (1985) y Bone Machine (1992) lo demuestran a la perfección.
Ahora llega el momento de Bad As Me, trece nuevas composiciones todas en co-autoria con su esposa Kathleen Brennan, para esta ocasión Waits baja las revoluciones de sus últimas obras y se asienta en lo que mejor sabe hacer esas baladas nocturnas plagadas de humo, alcohol y bao de taberna a la vera de cualquier ruta norteamericana, sus historias siempre giran alrededor de perdedores, vagabundos y prostitutas un mundo que Waits supo crear y reflejar mejor que nadie en sus composiciones , también hay en dosis menores el Waits de garganta aguardentosa para aquellos que disfrutan mas con sus graznidos y sonidos guturales.

“Chicago” el tema que abre Bad As Me es un viaje, un trayecto por esa ciudad nada más y nada menos que acompañados por la guitarra de Keith Richars quien vuelve a participar junto a Waits como había hecho a mediados de la década del ochenta, “Raised Raigth Men” vuele el Waits de los graznidos junto a un teclado endiablado y el bajo de Flea (RHCP), “Talking At Same Time” es un clásico tema mid tempo como los que solía hacer Waits en la década del setenta con arreglos de piano, batería acariciada con escobillas y guitarra con vibrato su voz casi susurrada es una perla hacia mucho tiempo que Tom Waits no escribía una canción con este estilo de lo mejor del disco, en este nuevo trabajo también hay lugar para el rock n’ roll sucio en “Get Lost”, más baladas taciturnas “Face To The Highway” y aroma a jazz en “Kiss Me”.

Waits vuelve a estar acompañado de sus files colaboradores Les Claypool (Primus) al bajo, Marc Ribot en la guitarra, su hijo Casey Waits en percusión, David Hidalgo (Los Lobos) en acordeón, coros y percusión entre otros invitados de lujo.
Bad As Me es un trabajo que equilibra el Tom Waits más cancionero de sus comienzos como músico y el experimental que supo reformularse en la década del ochenta y noventa, que a sus casi 62 años un músico de la talla de Tom Waits nos regale una obra de esta magnitud es una verdadera bendición… el “iluminado” como lo suele llamar Beck esta de vuelta a disfrutarlo.
Lean Ruano.-

jueves, 10 de noviembre de 2011

PEZ - VOLVIENDO A LAS CAVERNAS (2011)


Esta es una afirmación que nos hacemos una vez por año, y ya suena redundante, pero, ¡qué bueno que está el último disco de Pez! Es así nomás, la banda de Ariel Minimal lo hizo de nuevo, mandándose una obra magna, un opus desaforado que desparrama un rock visceral y de calidad. Este es un disco que –si se puede decir- está a mitad de camino entre Los Orfebres (2007) y Folklore (2004), otro álbum que combina la furia del mejor rock pesado, de plena inspiración setentosa, con la psicodelia, e incluye extensas incursiones guitarreras, en donde Minimal la descose demostrando, una vez más, que excelente músico es. Además, no hace ni falta que te comente que sus letras están bárbaras. Así, este grupo –formado por Minimal (voz y guitarra), Franco Salvador (voz y batería), Fósforo García (bajo) y Pepo Limeres (piano eléctrico y teclados)- da cátedra, mostrando que se puede hacer otro tipo de rock en la Argentina, sin caer en la repetición y animándose siempre a más, abocándose a una intima vocación -e intención- de seguir hermanando su sonido potente con la profundidad lírica



Volviendo a Las Cavernas es un disco que hay que escuchar y punto, por eso no serviría de mucho tratar de describir sus temas, impecables todos ellos. Sus títulos hablan por sí mismos: “De Cómo el Hombre Perdió”, “Lo Interesante es por Afuera” o “¿Y Ahora De Que Vamos a Hablar?”, son todas canciones furibundas, explosivas, intensas, verdaderos tours de force auditivos que terminan volviéndose adictivos, ya que uno no puede parar de escucharlos. Según declaró Minimal, en un reportaje para el sitio El Vernáculo.com, “la historia que atraviesa el disco, a pesar de no ser ni tan literal, ni tan lineal, habla de un mundo que está atravesando cambios profundos y por eso el personaje de la historia propone volver a las cavernas.” Como decíamos, el disco incluye, además, extensos pasajes instrumentales, como el de “¿Y Ahora De Que Vamos a Hablar?”, en donde Pez da cuenta de su amor y su herencia sonora hacia lo mejor del rock setentoso. En “Cavernas”, la onda se vuelve cancionera e irresistible, aunque la potencia nunca se repliega. Así llegan luego “El Motivo” y “Aferrándose Desesperadamente a lo Poco Bueno Que Queda”, este último, un tema que inevitablemente nos hace acordar al Pescado Rabioso de Desatormentandonos. La conmovedora “Seremos Recuerdo” es quizá uno de los pocos momentos en que la música se vuelve más calma, para dar el fondo ideal a otra hermosa letra de Ariel, quien canta: “Fue nuestro el tiempo, pero terminó. De todos modos, te pido perdón…”; en un momento sublime que le pone la piel de pollo hasta al más duro. “Confrontación” incluye otro hermoso viaje sonoro final instrumental, que desemboca en un grito de liberación, que regresa hecho verso, palabra y rima de excepción. “La Ultima Semilla” es otro tema increíble, con su ritmo demoledor e intensidad irresistible. Lo sigue “El Idiota”, un desborde eléctrico explosivo, con una letra buenísima, y el final del disco que llega con “Y Por Ahí Escuché Decir Que Aun Existe un Lugar Donde Todavía Hay Humanos” en donde se habla de las paranoias desatadas por la inminente llegada del año 2012, con todo el tema de las profecías escritas al respecto, los calendarios mayas, la Era de Acuario, los cambios que se vienen, etc., etc.… Sin dudas, inabarcable, perturbador, inconcebible e inenarrable… Y así, hasta el infinito, poniéndole todos los adjetivos que se te ocurran a este que, sin dudas, es uno de los mejores discos del rock nacional actual.

Emiliano Acevedo.-

miércoles, 2 de noviembre de 2011

BJÖRK – BIOPHILIA (2011)


Enfrentarse a una nueva obra de Björk es siempre un desafío, podemos decir que la islandesa es una de esas artistas que siempre esta de cara al futuro, vanguardista dirían unos, elitistas otros, lo único indiscutible es que su talento y sus ganas de investigar y sorprender siguen intactos desde su disco debut como solista Debut (1993), en el cual presenta una mezcla perfecta de electrónica, trip hop y pop pero lo que más sorprendía era su particular registro vocal. Anteriormente supo estar al frente de The Sugarcubes banda de rock alternativo formada en su Reykjavik natal y con quienes edito tres álbumes entre 1988 y 1992. La carrera de Björk es muy regular y con altísimos picos de creatividad como Homogenic (1997) y Vespertine (2001) son dos obras extraordinarias.

En el año 2004 se produce un quiebre en su carrera cuando edita el disco Medulla grabado únicamente con voces y muy pocos instrumentos, un trabajo de difícil acceso para el público que sigue a la Björk mas cancionera. Tres años después llegó Volta con el cual intentaba volver de nuevo a la senda electro pop, una vez finalizada la gira de dicho álbum en 2008 Björk perdió la voz y no se sabia si volvería a cantar, por suerte y después de siete meses de recuperación todo volvió a la normalidad.

Biophilia su nuevo trabajo esta compuesto íntegramente en una tablet táctil pero interpretado por instrumentos diseñados para la ocasión que comenzó a venderse en forma de aplicaciones para Iphone y Ipad hace ya algunos meses pero, vayamos exclusivamente a lo musical las canciones que componen Biophilia (amor a la vida), son una mezcla conceptual entre la armonía cósmica, la ecológica y la astronomía. El disco abre con la canción “Moon” una dulce melodía acompañada por arpas, coros y bases programadas “Thunderbolt” sigue por el mismo camino dejando de lado las cuerdas pero incorporando otros juguetillos sonoros, el tercer tema "Crystalline" es lo mas cercano que podemos encontrar a la Björk convencional en "Biophilia"  una canción pop con un final cargado de beats y cortes de baterías programadas que hacen mover hasta a un muerto.

El resto de las canciones son un muestreo de sus experimentos con pasajes a capella, arreglos de cuerdas machacantes y travesías electrónicas de su singular instrumento el Gameleste, mas allá de la obra conceptual que simboliza Biophilia todo un concepto del futuro de la música y sus aplicaciones multimedia para los que esperan a una Björk de canciones mas accesibles deberán seguir esperando y para los mas aventurados a sumergirse en mares de la exploración sonora bienvenidos a Biophilia el octavo disco de Björk una artista que nunca pasa desapercibida mucho menos con la peluca de la portada.
Lean Ruano.-

lunes, 24 de octubre de 2011

BAXTER DURY - HAPPY SOUP


La portación de apellido puede ser un lastre demasiado pesado para ciertos hijos de artistas que intentan desandar la misma senda que sus padres, todas las comparaciones son odiosas pero los casos sobran desde Sean y Julian Lennon a Jackob Dylan todos inevitablemente serán comparados con sus progenitores, y lo que es más absurdo aún con sus obras. Lo más sano quizás sea encaminar una obra completamente distinta, tomar distancia de lo que implica ser el hijo de …. Y pasar a la historia con nombre propio.
Baxter Dury es el hijo de la leyenda punk Ian Dury si, aquel que escribió himnos generacionales como “Sex & Drugs & Rock n’ Roll” y “Wake Up and Make Love with Me” casualmente ambas del disco New Boots and Panties!!! (1977) álbum cuya portada esta ilustrada por una foto de un pequeño Baxter Dury con apenas cinco años junto a su padre.
El primer trabajo de Baxter vio la luz en el año 2002 Len Parrot’s Memorial Lift es una obra sumamente reflexiva y llena de melodías lánguidas y ensoñadas muy influenciado por The Velvet Underground y Radiohead, producido por los Portishead - Geoff Barrow y Adrian Utley, y el acompañamiento en guitarras de Richard Hawley ya mostraban que el pequeño Dury sabía como rodearse de grandes talentos para plasmar sus ideas, en este primer trabajo se notan pocas influencias musicales de su padre, luego llego la hora de Floor Show (2005) más orientado al dream pop y al Indie de guitarras varias composiciones de este trabajo son a dúo con Ben Gallagher hijo del legendario tecladista de los Blockheads la banda de Ian Dury, Mickey Gallagher.

El tercer trabajo de Baxter Dury es Happy Soup del cual podríamos decir que es una obra de canciones simples, pero a medida que pasan las escuchas uno se va adentrando en los arreglos traviesos de sonidos valvulares y teclados con aroma vintage. El primer tema “Isabel” influenciado claramente por el Elvis Costello de "(I Don’t Want to Go to) Chelsea" ay!!! Esa guitarra!!!, “Claire” es el primer corte y es una típica canción pop lo-fi con interesantes coros femeninos, todo el disco esta atravesado por un enfoque irónico y a la vez reflexivo, “Pic Nic On The Edge” con aires New Wave es el tema que mas se acerca a la música del viejo Dury , un bajo punzante y bien marcado junto a una guitarra afilada nos retrotraen a fines de los años setenta, “The Sun” es una deliciosa balada surf para escuchar en cualquier playa viendo caer el sol y deslizándose sobre la espuma blanca.
En definitiva Happy Soup es un disco de lindas canciones, y que en definitiva un poco de pop, new wave y la voz del pequeño gran Baxter no le vienen mal a nadie
Lean Ruano.-

JOHN LENNON - WALLS AND BRIDGES (1974)


Walls and Bridgescompuesto y grabado luego de un súbito brote inspirativo- supuso para John Lennon el regreso a las fuentes luego del final de su famoso “Fin de Semana Perdido", un periodo caótico y desaforado de su vida ocurrido cuando decidió dejar Nueva York para exiliarse en California, junto a su amante May Pang, durante una extraña separación matrimonial propiciada por la mismísima Yoko Ono. Y es que Yoko y John ya no se mancaban más en esa época, luego de seis años de una intensa relación amorosa que los volvió inseparables. Pero aunque la vocación musical de Lennon no se vio afectada, ya que, estaba en un período súper activo, grabando discos como Mind Games (1973) -junto al cada vez más desequilibrado Phil Spector-, componiendo temas para Ringo o Johnny Winter y hasta produciendo un disco (Pussycats, 1974) a su amigo Harry Nillson. Su desbocada vida personal venía siendo un desastre, con su reputación pública dañada luego de escándalos varios en locales nocturnos californianos, y por soportar el acoso del FBI, quienes (en consonancia con el gobierno de Richard Nixon) querían deportar a Lennon de los EEUU por considerarlo “subversivo”. Por si fuera poco, John también debía afrontar una serie de problemas judiciales propiciados por el editor Morris Levy, titular de la firma Big Seven Music -dueña de un extenso catálogo de composiciones de los pioneros del rock-, que lo acusaba de haber plagiado “Come Together” de “You Can´t Match Me”, un tema de Chuck Berry. Y como si esto fuera poco, el inmanejable Spector había huido, atrincherándose en su mansión de Beverly Hills, preso de sus delirios megalómanos, con las cintas de Rock n Roll, el disco de versiones de viejos clásicos del género que estaba grabando junto a Lennon, luego de una discusión exacerbada por los excesos y el diferente criterio musical de ambos. Por suerte, más tarde, Lennon ganaría el juicio que le habían hecho por incumplimiento de contrato– llevado a cabo por la compañía que lo acusaba de plagio- y también conseguiría que Spector le devolviera las grabaciones. 
Y este momento de súbita racha de buena suerte, luego de un período tan turbulento, se vería reflejado en la edición de Walls and Bridges, su disco más exitoso en años, luego de Imagine (1971); y que sería casi un regreso a la inspiración de Plastic Ono Band, su magnifico álbum solista de 1970. Y es que, de la misma manera que aquella producción, Walls and Bridges también estaba repleto de canciones de plena inspiración confesional. Casi un desahogo luego de la tormenta u otro grito primal, esta producción de 1974 comenzaba con “Going Down in Love”, una hermosa canción que hablaba del devenir amoroso en las relaciones. Luego llegaba el magnifico "Whatever Gets You Thru the Night", en dueto junto a su amigo Elton John, un tema que sería el primer (y único) hit número uno que tuvo Lennon en vida, ya que tanto “(Just Like) Starting Over” como “Imagine” lograrían esa repercusión popular como reacción inmediata luego de su asesinato en 1980. 

En lo que respecta a Walls and Bridges, esta producción continuaba con “Old Dirt Road”, una amarga canción (con plena inspiración pop) compuesta y cantada a dúo con Nillson, y "What You Got", un tema muy roquero. Sin embargo, los mejores momentos en este disco se dan en cuando Lennon se mostraba más abierto y relajado emotivamente en temas como "Steel and Glass" (éste, un desagravio público en contra de su ex manager Allen Klein) y el hermoso "No. 9 Dream". Otras canciones destacadas fueron la paranoica “Scared” y la magníficamente deprimente “Nobody Loves You (When You're Down and Out)”, momentos de plena confesión existencial en los que John demuestra lo mejor de su profunda estirpe cancionera. En lo que tiene que ver con sus amores, Walls and Bridges, también traía “Bless You”, dedicada a Yoko Ono y “Surprise, Surprise (Sweet Bird of Paradox)”, un tema que hablaba de su relación con May Pang. Por eso, a pesar de algunos momentos musicales no muy elaborados como el instrumental "Beef Jerky" o, especialmente, su inopinado final con la versión de "Ya Ya" (viejo rock interpretado -en vano- para intentar cumplir con las imposiciones contractuales con Big Seven, de las que habíamos hablamos antes).
Sin lugar a dudas, Walls and Bridges representa uno de los mejores momentos en la carrera de uno de los más destacados compositores de la música popular del siglo pasado.
Emiliano Acevedo.-

lunes, 17 de octubre de 2011

LA VIDA ACUATICA DE ANDRES RUIZ, entrevista.


Andrés Ruiz es uno de los más interesantes cantautores argentinos de rock surgidos en la última década. Su obra intimista, sutil, oscura y miscelánea, nos habla de sus influencias, allí donde resuenan los ecos del Peter Hammill de Van der Graaf Generator, o los temas más tranquilos de la Velvet Underground. Introspección musical total y absoluta. Por eso no fue nada casual que mientras tuvimos esta charla, de fondo, se escuchaba la voz de Hammill resonando en Still Life (1976), el clásico álbum de VDGG. Todo esto ocurrió en su departamento de Floresta, en donde nos encontramos para charlar de su carrera y sus gustos musicales, o, simplemente, del arte en general. Discos viejos, vinilos, un noble pasacasete ochentoso, su gata juguetona, y una biblioteca generosa en clásicos de autores universales forman parte de su mundo, y ese fue el entorno de este dialogo, matizado por un café con leche y galletitas, que compartimos un jueves a la tardecita.

Por Emiliano Acevedo.-

Fotografías: Andrea Asturiano.

30 INVIERNOS

¿Cómo fueron tus inicios en la música?
Yo soy baterista, ese fue mi primer instrumento. Con la batería tuve mis primeras experiencias, desde los 14 años, tocando en grupos, de varios estilos diferentes: rock, pop e incluso heavy metal. En mi casa siempre hubo instrumentos –pianos, teclados, guitarras- porque mis hermanos también son músicos, y nos poníamos a tocar. Así quedesde chico, que me ponía con la guitarra, o el teclado, –a pesar de no haber estudiado esos instrumentos- a boludear, a inventar canciones. Tanto la guitarra como el teclado fueron claves en mi vida para empezar a forjarme como compositor, porque en todos los grupos en los que toqué la batería –por lo general- también compuse mucho. Si hubiese partido solo desde la batería, este desarrollo compositivo me hubiese costado más, porque no es un instrumento que se preste para realizar eso. En resumen, toqué muchos años la batería en infinidad de proyectos, hasta que después –un poco por hartazgo, y un poco para enfocarme en otras cosas- quise desarrollarme más como solista. A mí siempre me gustó mucho cantar, así como leer y escribir, por eso creía que la cuestión de la palabra –el tema de las letras- era muy importante. Yo componía muchas canciones pero nunca mostraba ese “decir” que quedaba guardado para mi intimidad. Durante mucho tiempo no me animé a mostrarlo. Por eso, en paralelo a mi actividad como baterista, hice un montón de temas que cantaba en la guitarra, solo, en mi casa. Sin embargo, desde chico tengo claro que quería ser compositor. Seguramente me hubiese gustado formar parte de algún grupo en el que todos fuéramos compositores, que viviéramos la música desde una cuestión de amistad, viviendo en comunidad, pero lo que me ocurrió es verme involucrado en grupos que nunca maduraron, porque no hubo quórum con los otros músicos, todos excelentes -desde el punto de vista técnico-, pero muy colgados, ya que solo le dedicaban su tiempo a la música como si ésta fuera un mero hobby, y eso no era lo que yo querría. De ahí viene ese hartazgo que te decía, por eso recomiendo alejarse de ese tipo de gente, porque te tira todo para atrás, ya que mientras uno quiere hacer cosas, progresar como músico, el no tener gente a tu lado que pretenda lo mismo, te frena… Creo que, a todo nivel, es muy importante el compromiso en la música, el comprometerse a ensayar y demás. He visto gente que no venía a ensayar porque decían que era el cumpleaños de la tía, o te metían cualquier otra excusa…

Tu formación musical, entonces, es solo como baterista…
Sí, ese es el único instrumento que estudié, digamos, de manera “formal”, además de el tabla (un instrumento indio de percusión). Estudié un poco de acordeón a piano, también, pero el instrumento en el que considero que tengo una formación con base teórica es la batería. En lo demás, ya sea guitarra, piano o el canto, lo mío es autodidacta.

Tu hermana (Florencia Ruiz) también es cantautora, ¿tenés algún otro músico en tu familia?
Sí, somos tres hermanos y el mayor (Federico) también es músico, aunque sólo se dedica a esto como hobby. Igual, creo que –a pesar de dedicarse a otra cosa- es el mejor de nosotros tres…

¿Y cómo empezás a largarte como solista?
Porque un chico que tocaba con nosotros en el grupo de Florencia, me empieza a grabar las primeras canciones sin ningún plan determinado. Así comenzamos y seguimos grabando hasta que hago el material incluido en mi primer disco (Amuleto, 2005). Luego, comencé a presentar esa producción, solo, y desde ahí, no paré más.

¿Cómo pensaste el material incluido en ese primer trabajo? ¿Compusiste temas especialmente, o ya los tenías?
Mitad y mitad, tenía muchos temas ya escritos –algunos quedaron-, y otros fueron saliendo durante el transcurso de la grabación. Lo empecé a grabar en 2003, lo termino un año después y se edita en 2005. Previo a esta experiencia ya había realizado un EP (Cosas acostumbradas, 2002) con una ex novia mía, que incluía un par de canciones (utilizadas en una instalación), pero a ese no lo cuento como un disco mío. Ahora bien, si hay algo con lo que nunca tuve problemas es con la cantidad de demos que tengo hechos. Su calidad, bueno, es discutible, pero en lo referente a la cantidad, siempre compuse muchísimo. Por eso, siempre me quedan en cada disco, por lo menos, diez temas afuera.

CONJUGAR LETRA Y MUSICA

Alguna vez, Andrés trabajó en una famosa disquería y librería de la calle Corrientes. Ese fue uno de los tantos trabajos que tuvo que hacer para mantenerse económicamente mientras desarrollaba su labor artística y estudiaba en la universidad. Justo en ese empleo confluyeron dos de las máximas pasiones de Ruiz: la música y la literatura. Actualmente, luego de terminar de cursar la carrera de Ciencias de la Comunicación (UBA), durante las mañanas se dedica a realizar trabajos como comunicólogo, dejando las tardes y noches dedicadas a esas dos pasiones primigenias y –por que no- a una charla amena como esta que seguimos compartiendo con ustedes…

¿De que manera la música que escuchaste te influye en tu obra?
Eso varía bastante según los discos. Me parece –incluso varias personas me lo han dicho- que mis cuatro discos son bastante diferentes entre sí. Eso es importante para mí porque habla de mi visión sobre la música. Yo creo que el arte tiene que tener una cuestión “plástica”, en el sentido de que está en constante movimiento y no en un compartimiento estanco. Si no, estaríamos siempre haciendo la misma canción. A veces ves músicos re valiosos que hacen todos álbumes muy parecidos entre sí, y está todo bien, lo mío no es una crítica a ellos ni nada parecido, pero -en mi caso-, yo siempre me aburro de mí mismo y por eso necesito hacer cosas nuevas todo el tiempo. En lo que respecta a mis influencias, éstas tienen que ver bastante con el rock nacional, también hay reflejado un interés por el rock progresivo, por el pop, así como referencias al beat, al folk, a la música experimental… Pero, en todos los discos hay una línea que los une y tiene que ver con cierto nivel de oscuridad de las letras, también evidente en mi manera de cantar…

Mirando tu biblioteca se ve que sos de leer mucho, ¿crees que alguna lectura te ha influenciado a la hora de componer canciones?
Sí, totalmente. En mi inspiración es muy importante la literatura, en algunos casos también es muy importante el cine o, inclusive, cuestiones ligadas a otro tipo de artes. Por ejemplo, ver una pintura o una escultura y que eso funcione como un disparador de letras, también me ha pasado; pero, en el caso de la literatura, mis escritores preferidos que me han inspirado son (Oliverio) Girondo –en especial, en mis primeras composiciones más surrealistas-, Vitold Gombrowicz, (Edgar Allan) Poe… Con respecto a Poe, en mi disco Ruiseñor hay muchas cuestiones inspiradas en sus relatos. Me gusta mucho mezclar lo que tiene que ver con el mito y la cuestión fantástica y vincularlos a lo cotidiano, a las relaciones de amor. A veces termina siendo un poco delirante, como pasó en Los Deudos, mi tercer álbum. A mí me gustan muchísimos escritores, ahora mismo estoy escribiendo un par de letras que tienen que ver con la obra de (el escritor chileno) Roberto Bolaños, como también con John Kennedy Toole (autor de La Conjura de los Necios). Roberto Arlt es un escritor muy bueno en lo que respecta a la oscuridad, con ese juego que tenía con su manejo de la ironía y esa cosa áspera de sus narraciones. Dostoievski también me encanta, así como otros escritores rusos… Creo que lo más importante, para que una letra funcione, sigue siendo no caer en los lugares comunes, dejar siempre una puerta abierta a la imaginación.

Incluso, hiciste un libro de poesías (Los Cinco Minutos del Té…, 2007)
Sí, con poesías ilustradas por Erica Villar (artista plástica, también autora de todas las hermosas tapas de sus álbumes). Hicimos una edición bastante corta –un proyecto artesanal en conjunto con ella- que se agotó rápido, ahora tenemos que ver si hay alguna posibilidad de reeditarlo. Estuvo muy bueno como experiencia, ya que durante muchos años me convertí en fanático de la poesía y había estado escribiendo un montón.

¿Qué grupos del rock internacional actual te gusta escuchar?

Ahora estoy escuchando un poco de Fleet Foxes, y a algunos grupos más conocidos como Los Strokes, Franz Ferdinand, Artic Monkees… También Arcade Fire, otro grupo que ofrece una mixtura muy buena en sus discos, que traen temas con un abanico estilístico amplio que va desde cosas parecidas a lo que hacía George Harrison hasta alguna tipo Pink Floyd. Pero, en general, no soy demasiado seguidor de las bandas nuevas; tengo un montón de discos de rock internacional, pero siempre termino cayendo en los grupos clásicos de las décadas de los `90, `80 y `70…


Siendo baterista, ¿cuáles son tus preferidos?
Me gusta mucho lo que hace Bill Stewart, un baterista norteamericano que ha tocado con los mejores músicos de jazz, así como también me gusta Vinnie Colaiuta. Mis gustos e influencias musicales van desde Steve Gadd hasta Igor Cavalera, imaginate…

¿Volverías a trabajar de baterista, en un proyecto que lidere otro músico?
Sí, totalmente. Cuando encuentre un proyecto que me genere mucho entusiasmo lo haré sin problemas. La batería es un instrumento que me encanta y domino. En el caso de Compañero Asma (el proyecto de Hernán Espejo en el cual, en 2009, participó en la grabación de Guitarra dulce hogar) nos separamos porque cumplió un ciclo, nos pareció que tres años estaba bien para ese trío, aunque sonaba bárbaro. Era una gran banda…

¿Qué es lo que más te gustó de tocar junto a él?
Me parece que Hernán es un gran compositor de canciones y además me gustó el poder volver a la escena de las bandas, tocar en festivales, tocar con Pez, con bandas de Rosario, Mar del Plata… Eso está bueno, salirme un poco del lugar del solista, el tener que estar ahí presente (adelante en el escenario) con la voz, hablar, etc. Participar en una banda como baterista es estar atrás y romper todo, yo cuando estoy tocando batería me saco bastante… Por eso, ahora tengo que reemplazar la batería por un psicólogo, viste, porque cuando tocas el instrumento es como que liberas todas tus angustias y sacás todo lo reprimido.

¿Sos de encontrarte con gente que sólo te conoce por tu actividad como cantautor y que luego se sorprende de verte involucrado, tocando la batería, en otros proyectos, o viceversa?
No te miento, pero eso me pasa todo el tiempo. Hasta el día de hoy encuentro personas que me conocían sólo como baterista y te dicen “che, te vi el otro día tocando la guitarra, no sé adonde. No sabía que también cantabas…”; son pibes que capaz que escuchan todo el día sólo heavy metal, jazz o lo que sea, y no tienen ni idea de que yo también hago canciones, y al revés también me pasa, gente que me conocía como cantante y no sabía que yo tocaba la batería. Me sucedía cuando estaba en Compañero Asma, ya que tanto ese proyecto como el mío solista se movían en los mismos círculos, por eso tocaba en los mismos escenarios con ambos, y el publico no dejaba de sorprenderse de verme realizando dos actividades tan disímiles.

NARRACIONES EXTRAORDINARIAS

En enero de 2010, Andrés grabó su cuarto disco Ruiseñor, un introspectivo y hermoso álbum repleto de sutiles canciones, sendas exploraciones por su micro mundo intimo. Para hacerlo contó con la colaboración de su banda (formada hace tres años) con Nicolás Burotto (guitarra eléctrica), Alejandro Moffardin (bajo) y Lionel Fortunato (batería). Ruiz se encargo de la composición, cantar y además de la guitarra acústica y el piano eléctrico. Este disco tuvo a Gabriel Martínez como ingeniero de sonido y contó con algunos invitados de lujo como Litto Nebbia (voz en “El Bosque de los Años”), Tito Losavio (guitarra eléctrica en “Cuando el Rebaño Quiere Matar”) y Marcelo de Souza (trompeta en “Los Lobos”). Dos años antes, Andrés se había dado el gusto de cumplir un viejo sueño: Grabar un disco de rock progresivo, o mejor dicho, “rock sinfónico”, a secas…

¿Cómo fue el proceso de grabación de tu tercer disco (Los Deudos, 2008) que terminó dando un giro más “progresivo” a tu propuesta musical?
Fue una etapa determinada. Pasó porque el dueño del sello Viajero Inmóvil (que edita a grupos de rock progresivo) -junto a otros medios que gustan de ese estilo- se había interesado mucho por mi segundo disco (Amor Ventrílocuo, 2007) -que incluso tuvo muy buenas críticas en revistas progresivas, algo que jamás me imaginé que iba a pasar-, así que tuve una charla con él, y le dije: “Mirá, yo tengo un montón de temas compuestos, y un par de rock progresivo también”. Y es así, me pasa siempre –cómo te decía antes-, porque vos me preguntas por temas de metal y te digo que tengo 30 compuestos, me decís temas de rock progresivo y tengo 30 terminados en la computadora, me decís temas pop y tengo 100, 50 temas instrumentales, y así… O sea, compongo de todo. Tuve etapas de mi vida en la que no podía parar de componer. Por lo general, mucho de ese material va a quedar en la nada, pero –justamente- esa fue una época en la que empezaba a componer en ese estilo, porque estaba redescubriendo muchos grupos que me gustaron escuchar desde mi infancia: Van Der Graff, Yes, King Crimson, incluso varios grupos argentinos, toda la etapa progresiva y experimental de Litto Nebbia… Y así lo fuimos haciendo, en Viajero Inmóvil se re coparon y lo editamos. Me pareció que estaba bueno, y fue una forma de despedirme de una parte de mi vida, el hacer un disco bien progresivo, algo que uno siempre soñó cuando era chico. Lo veo ahora y pienso que ni loco hoy haría un disco así, tan delirante, pero de más está decir que estoy muy orgulloso de él y conforme por como quedó. Además, a los seguidores de ese estilo les encanta, y eso está buenísimo.

¿Qué tiene de diferente de los otros?
Tiene muchos temas largos, muchas poliritmias, hay muchos sintes analógicos, muchos condimentos bien clásicos del genero. En general, grabé todos los instrumentos yo solo, luego busqué un par de músicos puntuales, pero lo hice casi todo yo.

Luego de este disco progresivo, grabas Ruiseñor, tu último disco hasta la fecha, ¿cuál es tu balance del mismo?
Con este disco la gente se dio cuenta de que así como puedo hacer un buen disco experimental y progresivo, también puedo hacer un disco de canciones, ¿no? Porque muchos críticos me tenían como el cantautor “raro” y, de repente, con la edición de Ruiseñor, muchos medios lo vieron con buena cara porque son canciones pop, bien sencillas, pero sin perder mi complejidad, porque tampoco son temas de dos acordes…

¿Cómo se te ocurrió llamar a Litto Nebbia y a Tito Losavio, para que participen de invitados en el disco?

Porque soy bastante fanático de Litto y era un sueño. Justo una de mis canciones me pareció que era ideal para que participara él, así que lo contacté, y aceptó muy gentilmente. Lo de Tito se dio por medio de un contacto en común que tenemos. Como yo hace bastante que me vengo “rompiendo el culo” en esto –ya que hacer música es muy difícil, porque es más lo que sembrás que lo que cosechás-, de repente pasan cosas como éstas, el darte el lujo de tener de invitados a artistas como ellos, y eso es fruto de un trabajo de años en la música. En muchos casos esto pasa porque tus discos les llegan a varios músicos que uno admira, que te empiezan a conocer. también algo importante que pasó en este cuarto disco fue que logré componer canciones concisas de 4 minutos, con lindos estribillos, con letras más simples; eso era mi desafío, ya que era muy difícil de poder hacer. ¿Cómo se llega a eso? Simplemente, porque previamente pasaste por lo complejo. Son 10 o 15 años de tocar cosas complejas, de leer piezas difíciles, de un entramado muy sofisticado de músicas, ritmos, letras, palabras… Y llegué a esa simpleza que buscaba recién en este cuarto disco, no podría haberlo hecho antes, nunca podría haber sido pautado de antemano, siempre trato de ser espontáneo.


Es como una especie de proceso…
Totalmente, con el tiempo te vas redescubriendo y vas modificando cosas, es como una suerte de auto transformación.

¿Cuáles son tus proyectos a futuro?
Ya tengo un disco nuevo, casi todo compuesto, del que estoy terminando las letras. Ahora estoy buscando un productor, algo hasta ahora inédito para mí porque, en general, todos los discos anteriores los produje yo. Me gustaría que en este disco nuevo haya un productor que me aporte su visión y potencie todas mis ideas. Ahora estoy en un proceso pleno de composición, encerrado muchas horas, con el lápiz, escribiendo letras todo el tiempo. Falta un par de meses para cerrar las letras, pero ya tengo compuestas como 25 canciones nuevas, más o menos; y quizás llegue a la grabación con 40 temas terminados. Mi idea es empezar a grabarlo a fin de año y que salga editado en 2012, algo con lo cual estoy muy contento porque ya tengo un par de canciones muy lindas para mostrar. Va a seguir la veta cancionera y pop de Ruiseñor, pero aun más pronunciada.
Secuencia Inicial.-